Parricidio en Jinámar

El parricida: «Yo no lo hice, no lo hice»

22/11/2019

Benjamín S. A., que fue detenido tras haber presuntamente acabado con la vida de su madre tras asfixiarla dentro de la vivienda donde residían en el pueblo de Jinámar, ha sido ingresado en prisión de forma provisional comunicada y sin fianza acusado de un delito de homicidio, según determinó ayer la magistrada María Cecilia López Vázquez, titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Telde.

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La autoridad judicial ordenó el traslado del detenido, de 40 años, a un centro penitenciario después de que prestaran declaración tanto él como su padre, aunque durante su comparecencia, el investigado siempre negó los hechos. «Yo no lo hice, no lo hice», insistió Benjamín S. A. tanto a la magistrada como previamente al médico forense del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas que le examinó para determinar si estaba en condiciones o no de prestar declaración ya que padece esquizofrenia crónica que le fue diagnosticada a los 17 años.

El informe forense determinó que Benjamín S. A. padece esta enfermedad mental que supone una eximente incompleta la cual limita sus capacidades pero sin llegar a anularlas. Incluso, durante el reconocimiento relató con numerosos detalles todo lo que ocurrió ese día, demostrando tener una muy buena memoria, pero cuando se le cuestionó por los hechos que acabaron con la vida de su madre Dolores A., de 69 años y que era conocida en el barrio como Lolita, dijo no recordar «absolutamente nada».

Informe de autopsia.

Según el informe preliminar de la autopsia, la causa de la muerte de Dolores A. fue la asfixia, aunque también había sufrido golpes y heridas sangrantes en el cuerpo, quizás fruto de un forcejeo previo al fallecimiento. A pesar de que negó los hechos en todo momento, a Benjamín S. A. le incriminó principalmente lo manifestado en sede judicial por su padre que estaba presente durante la agresión y los vestigios de sangre encontrados en su ropa, además de que en su brazo derecho tenía unas excoriaciones compatibles con ese presunto forcejeo que pudo producirse antes de asfixiarla.

La autoridad judicial determinó que el delito por el que está siendo investigado el parricida es el de homicidio, aunque el Ministerio Fiscal, representado por Manuel Santos, lo calificó como asesinato ya que la víctima estaba tumbada descansando en su casa totalmente indefensa cuando recibió el ataque presuntamente a manos de su propio hijo. El presunto parricida sí que reconoció durante su comparecencia en sede judicial que tenía muchas discusiones con su madre dentro de la vivienda donde vivía con la víctima el presunto autor del crimen, su padre y su hermano Acoidán S.A. La misma está situada en la calle Gabriel y Galán de la zona alta del casco de Jinámar, en el municipio grancanario de Telde.

Benjamín, que se dedica a vender cupones de la Organización Impulsora de Discapacitados (OID), no se mostró brotado ni con sintomatologías positivas de esquizofrenia ni el día de los hechos ni ayer cuando prestó declaración, manteniendo una actitud estable en todo momento ya que se trata la enfermedad de forma regular con medicación vía intramuscular. El informe forense incluso determina que el investigado mintió negando los hechos como mecanismo de defensa.

A la espera de nuevos informes.

Tras ser ayer enviado a prisión el acusado de haber acabado con la vida de su madre, ahora continua una fase de instrucción en la que será de vital importancia los informes psicológicos que realicen los forenses del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas. El resultado de los mismos determinará si la conducta del investigado en los hechos que se están instruyendo puede contar con atenuantes o eximentes, aunque el informe preliminar realizado por el forense para determinar si estaba en condiciones o no de prestar declaración, ya determinó que sufre una eximente incompleta la cual limita sus capacidades pero sin llegar a anularlas, por lo que fue consciente de la presunta agresión. Benjamín padece esquizofrenia crónica que le fue diagnosticada cuando tenía 17 años.

Ambiente conflictivo.

Según relataron los vecinos, las peleas en este domicilio de Jinámar eran constantes y generadas por Benjamín, que está en prisión por haber acabado presuntamente con la vida de su madre. Incluso, hace poco más de dos semanas que la Policía Nacional acudió a la vivienda por una discusión familiar en la que Benjamín fue el protagonista. «Eran frecuente las discusiones y la presencia de la Policía», dijo una vecina.