Detenido en Gran Canaria por falsificar permisos temporales de conducir que vendía por 1.000 euros

18/05/2019

La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en Las Palmas detuvo el pasado 7 de mayo a un vecino de Telde de 33 años por haber estafado a terceras personas a las que vendió permisos temporales para conducir que habían sido falsificados y por los que llegaba a cobrar 1.000 euros. La Guardia Civil prosigue con la investigación no descartando nuevas detenciones.

Mediante medios informáticos, el detenido supuestamente confeccionaba autorizaciones temporales para conducir, plagiando el modelo oficial proporcionado por la Dirección General de Tráfico, cobrando por ello diversas cantidades de dinero a los destinatarios -que sabían que contrataban un permiso ilegal- con la promesa de la obtención del permiso de conducción sin realizar las preceptivas pruebas oficiales.

Las pesquisas fueron comenzadas por el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Las Palmas, tras detectar a finales del pasado año una autorización temporal para conducir expedida por la Jefatura Provincial de Tráfico de Toledo cuya titular -una joven de 24 años, vecina de Las Palmas de Gran Canaria- se dirigió personalmente a la homónima de Las Palmas pidiendo información sobre su supuesto permiso de conducción.

Al parecer, la joven lo había solicitado hacía tres meses en la Jefatura Provincial de Tráfico de Toledo y no lo había recibido aún en su domicilio; sin embargo, había contratado previamente los servicios del ahora detenido para la obtención irregular del citado permiso, tal como comprobaron después los agentes.

Estas autorizaciones temporales para conducir son expedidas por la Jefatura de Tráfico y se remiten a aquellas personas que han superado las pruebas para la obtención o renovación del permiso de conducir, en tanto la Fábrica de Moneda y Timbre les hace llegar el documento original en el formato actual de tarjeta.

El GIAT del Subsector de Tráfico, tras comprobar que la joven carecía de permiso de conducción y no se había presentado al obligatorio examen para su obtención en Toledo, procedió a citarla en calidad de investigada y declaró a los investigadores que la autorización fraudulenta para conducir se la había proporcionado un conocido a cambio de 1.000 euros, asegurándole que posteriormente le llegaría a su domicilio el permiso de conducción auténtico, el cuál le sería expedido sin necesidad de examinarse gracias a un contacto que tenía en la DGT, aspecto que sin embargo nunca llegaba a producirse.

Ante la sospecha de que no se trataba de un hecho aislado, el GIAT siguió con la investigación e identificó al presunto falsificador a través del rastreo de las redes sociales, tratándose de un varón español de 33 años y vecino de Telde, con antecedentes por falsificación y estafa mediante el uso de medios informáticos.

Localización y delitos contra la seguridad vial

Tras numerosas gestiones, el pasado 7 de mayo esta persona fue detectada por una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico conduciendo un coche de alquiler de alta gama por la autovía GC-1, a la altura de Melenara, mostrando a los agentes una autorización temporal para conducir expedida a su nombre, de la que se había valido para el alquiler del vehículo. Tras las comprobaciones oportunas, ésta resultó ser igualmente falsa, pues carecía de permiso de conducción, siendo detenido por este hecho.

Una vez en dependencias policiales, los agentes del GIAT le imputaron además la comisión de varios delitos de falsedad documental, al haber comprobado el uso por el mismo sujeto de este tipo de documentos para el alquiler de varios vehículos, así como de dos delitos contra la seguridad vial por conducir careciendo de autorización, derivados de sendas denuncias previas de tráfico por exceso de velocidad en las que había sido identificado posteriormente como conductor.

Igualmente se le acusa de haber estafado a terceras personas a las que vendió autorizaciones para conducir convenciéndolas de que obtendrían el permiso de conducir definitivo, cobrando 1.000 euros a cada una de ellas. La Guardia Civil prosigue con la investigación no descartando nuevas detenciones.

La falsificación de documentos oficiales cometida por particular está sancionada en el Código Penal con penas de 6 meses a 3 años de prisión y multa de 6 a 12 meses; el delito de estafa lleva aparejada la pena de 6 meses a 3 años de cárcel. Por otra parte, conducir careciendo de autorización por no haberla obtenido nunca puede suponer la privación de libertad de 3 a 6 meses, o multa de 12 a 24 meses, o trabajos en favor de la comunidad de 31 a 90 días, además de la pérdida total del saldo de puntos.