El desguace incendiado. / c7

El desguace incendiado en Granadilla carecía de licencias desde el año 2020

La empresa Desguaces Insulares S.L. no podía tener actividad desde septiembre de 2020 y ahora se enfrenta a una dura sanción económica

José Luis Reina
JOSÉ LUIS REINA Santa Cruz de Tenerife

El aparatoso incendio vivido el pasado martes en Granadilla, municipio del sur de Tenerife, ha destapado una situación de irregularidad en la empresa propietaria del desguace incendiado. Desguaces Insulares S.L. carecía de autorización para mantener la actividad desde el mes de septiembre de 2020, al haberse caducado la resolución y al haber perdido el recurso que habían interpuesto en los juzgados. Así lo ha confirmado a este periódico el viceconsejero de Lucha contra el Cambio Climático y Transición Ecológica, Miguel Ángel Pérez.

«Se les abrió expediente sancionador porque continuaron con la actividad una vez perdido el recurso que habían interpuesto», confirmó Pérez, que también apunta que la citada empresa ha recurrido ese expediente que abrió la Agencia de Protección del Medio Natural, y que el asunto se encuentra en el Contencioso Administrativo de Santa Cruz de Tenerife, «por eso la infracción grave que ellos tienen está paralizada hasta que no se resuelva esa sentencia judicial». En todo caso, tal y como apunta el viceconsejero, «la obligación de restaurar los daños causados recae en la empresa, así lo marca la Ley de Suelos Contaminados del Estado, en eso no hay vuelta atrás».

Este desguace estaba ubicado en el barranco del Hermano Pedro, aunque la empresa inició en el año 2019 una solicitud para abrir un nuevo centro de operaciones en el polígono industrial de Granadilla, «y nosotros estábamos con ese expediente, llevamos dos años trabajando con ellos y con el Ayuntamiento de Granadilla para autorizar el nuevo centro de tratamiento. De hecho, la autorización está prácticamente lista a falta de unas firmas para que puedan empezar a operar en ese nuevo enclave», apunta Miguel Ángel Pérez.

Cuestionado sobre el motivo por el que la empresa seguía operando sin licencias, el viceconsejero señala que «ellos siempre manifestaron que no estaban realizando ninguna actividad, desconozco si desde el 2020 hasta ahora estaban operando o no, no hay constancia salvo el expediente sancionador abierto por la Agencia de Protección del Medio Natural». Evidentemente, prosigue, «si deja de operar en 2020, la empresa tenía la obligación de limpiar aquello, iniciar un procedimiento de contaminación y evitar cualquier riesgo».

Ahora, Desguaces Insulares S.L. además de tener la obligación de restaurar los daños causados, se puede enfrentar, en caso de confirmarse que seguían operando, a una sanción económica. «Está establecida como grave, pero estamos a expensas de que el juez resuelva», indica Pérez, que insiste en que «ninguna de las licencias que les otorga el Gobierno, el Ayuntamiento de Granadilla o el Cabildo de Tenerife estaban vigentes, así que la única actividad que deberían haber hecho desde el año 2020 hasta ahora era el desmantelamiento y la descontaminación del suelo, y haber presentado un proyecto de descontaminación, por supuesto».

Una treintena de efectivos de los Parques de San Miguel de Abona y de Santa Cruz de Tenerife, junto a bomberos voluntarios de Adeje y de Guía de Isora, fueron requeridos el pasado martes, a las 15.43 horas, por la alerta de un incendio en el desguace de vehículos en el barranco del Hermano Pedro.

Según detallaron los bomberos en redes sociales, la mayoría de los vehículos almacenadas en estas instalaciones estaban sin descontaminar, por lo que se produjeron explosiones de baterías, neumáticos y depósitos de combustible. Gracias a la rápida intervención de los efectivos se pudo controlar evitando males mayores.