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Imagen de archivo de un agente de la Guardia Civil. C7
Condenan a Defensa tras la muerte de un guardia civil por la mordedura de una garrapata en Canarias

Condenan a Defensa tras la muerte de un guardia civil por la mordedura de una garrapata en Canarias

La Abogacía del Estado alegó que el contagio pudo producirse cuando viajó a Canarias en su tiempo libre y sulfató una huerta sin camisa | La Justicia concluye que su fallecimiento fue en acto de servicio

Efe

Las Palmas de Gran Canaria

Martes, 18 de junio 2024

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La Audiencia Nacional ha reconocido como muerte en acto de servicio el fallecimiento de un agente de la Guardia Civil, que contrajo el virus de la fiebre Crimea-Congo al morderle una garrapata, cuando ejercía su trabajo como agente de una patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) en Ponferrada (León) en 2022.

La familia llevó el caso a la Justicia después de que el Ministerio de Defensa emitiera el pasado enero un informe en el que, en línea con la dirección general de la Guardia Civil, declaraba que el fallecimiento «no se produjo en las circunstancias ni con las condiciones necesarias para poder ser considerado acto de servicio».

El titular del juzgado central de lo contencioso administrativo número 4 de la Audiencia Nacional ha dado la razón a la familia, asistida por el abogado Santiago Díaz Martínez, de la asociación El defensor del paciente.

Recuerda la sentencia que las enfermedades infecciosas transmitidas por animales como la fiebre Crimea-Congo están reconocidas por la Seguridad Social como enfermedad profesional para el personal de trabajos forestales y de conservación de la naturaleza y asume que el fallecimiento del guardia civil fue en acto de servicio, a efectos de que puedan cobrar la pensión extraordinaria correspondiente.

La Abogacía del Estado alegó que el contagio pudo producirse a partir del 4 de junio de 2022, cuando el hombre dejó de prestar servicio. Teniendo en cuenta un periodo de incubación máximo de nueve días, consideró que se pudo infectar en su vida privada, cuando viajó a Canarias y sulfató una huerta sin camisa.

Pero el magistrado sostiene que el hombre realizara un viaje y otras actividades no permite excluir «el riesgo principal de la infección», que es la prestación de servicios como guardia civil del Seprona.

El primer informe del expediente, redactado en noviembre de 2022 por el coronel jefe interino de la comandancia de la Guardia Civil de León, ya concluyó que la muerte «podría haber sido en acto de servicio o como consecuencia del servicio».

En el informe se describían los servicios prestados por el agente en los días anteriores a su fallecimiento, desde el 30 de mayo hasta el 3 de junio, un trabajo que supuso, «una clara y evidente exposición a factores de riesgo, que justifican la infección por el VFHCC a través de la picadura de una garrapata«, según el magistrado.

El hombre murió el 19 de junio y, según un informe médico aportado a la causa, se cumplían los criterios «médico legales de causalidad entre el cuadro infeccioso y su actividad laboral».

Según los facultativos, existe un primer periodo de incubación que puede ser de un máximo de 13 días, luego pasa a un periodo de desarrollo prehemorrágico de entre 4 y 5 días, y finalmente a un periodo crítico hemorrágico de 2 a 3 días.

Teniendo en cuenta esos periodos, el magistrado no tiene «ninguna duda» de que la infección se produjo durante los días en los que prestó servicio como guardia civil.

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