Cae una red internacional con 40.000 canales de televisión y series piratas

A través de una atractiva web, el entramado criminal, con sede en España, tenía más de dos millones de suscriptores en toda Europa.

R. C. / MADRID

La Policía Nacional, en colaboración con Europol y Eurojust, ha desmantelado un entramado internacional que ofrecía acceso a más de 40.000 canales de televisión, series y plataformas, habiendo generado unos beneficios de al menos 15 millones de euros sin contar con los ingresos de los revendedores.

Los contenidos ilícitos eran ofertados al público a través de un atractivo entorno web a unos precios mucho más competitivos que los existentes en el mercado lícito. Sin embargo, tras la operación, se han desconectado los 50 servidores que conformaban la red y se ha dejado sin servicio a más de dos millones de usuarios de todo el mundo, que estaban suscritos al servicio pirata.

El modo de operar de la banda era mediante la obtención legal de la señal de numerosas plataformas y canales de televisión, para después redirigirla a su propia estructura de servidores, alojada en varios países de Europa, desde donde iba a los clientes.

El entramado ofrecía una amplia gama de canales, películas, series documentales también a revendedores para, aprovechando la infraestructura técnica de la organización, crear su propia marca y servicio ilegal a modo de franquicia.

Las investigaciones se iniciaron a mediados del pasado año, a raíz de las denuncias interpuestas por LaLiga, Alliance for Creativity and Entertainment, Nordic Content, Nagra y la Bundesliga, legítimos titulares de los derechos de los contenidos audiovisuales ofrecidos de forma fraudulenta. El desarrollo de la operación llevó a los agentes hasta un ciudadano iraní que residía en España y controlaba en remoto desde su propio domicilio la total actividad de la organización, en España y en el extranjero.

Igualmente sofisticado era el entramado diseñado por la parte de la organización especializada en blanquear los beneficios obtenidos con la actividad delictiva primaria, a través de remesas por pasarelas de pagos. A los detenidos se les imputa un delito contra la propiedad intelectual, otro delito de defraudación en las comunicaciones, blanqueo de capitales y organización criminal.

Los arrestos se han realizado en España, Alemania, Suecia y Dinamarca. Además se han realizado quince registros en los que se ha intervenido vehículos de gama alta valorados en 400.000 euros, una vivienda embargada valorada en 1.700.000 euros, relojes, y dinero en efectivo y criptovalores.