La búsqueda de la semana pasada en el río. / hoy

Los buzos de los Geos buscan a Pablo Sierra en el Guadiana

Además, la búsqueda del joven estudiante se ha ampliado a Portugal

NATALIA REIGADAS Badajoz

El Grupo Especial de Operaciones, conocido popularmente como los Geos, están rastreando de nuevo el río Guadiana en busca de Pablo Sierra, el joven estudiante que desapareció hace 11 días. Este cuerpo especial de la Policía Nacional se incorpora por primera vez a la investigación. Sus buzos están rastreando El Pico, la zona próxima a dónde se encontró el móvil de Pablo manchado de sangre.

El Guadiana ya fue rastreado durante tres días tras la desaparición de Pablo Sierra, sin resultados. En ese momento se ocuparon las unidades de los bomberos de Badajoz y la Guardia Civil. Ahora es el turno de los buzos especializados en búsquedas de la Policía Nacional. En el nuevo dispositivo en el río también hay una ambulancia de la Cruz Roja para ofrecer soporte sanitario.

La anterior búsqueda en el agua se suspendió el domingo 5 de diciembre. El lunes 6 se realizaron batidas a pie por distintos barrios de la ciudad y desde entonces han sido las patrullas de la Policía Nacional las que han mantenido la búsqueda en la calle.

Búsqueda en Portugal

La asociación SOS Desaparecidos, que está asesorando a la familia de Pablo Sierra, lanzó ayer un cartel con los datos del joven traducido al portugués. Esperan mover esta información al otro lado de la Raya en busca de testigos que pudiesen estar en Badajoz el pasado jueves 2 de diciembre por la noche o que hayan visto algo en el país luso que sirva para arrojar luz sobre el caso.

La búsqueda de testigos también es parte de la labor de la policía. El centro de desaparecidos del Ministerio del Interior ha habilitado un formulario en su web para dejar pistas sobre el caso del joven estudiante.

Este método suele ser utilizado por la policía cuando busca testimonios de personas que pueden saber algo del caso pero son reacias a acudir a las autoridades, quizá por miedo o porque están amenazadas.

En el formulario creado por el Ministerio del Interior, el testigo puede dejar sus datos y la información del caso, pero no son de acceso público.

Pablo Sierra fue visto por última vez en la noche del jueves al viernes. Salió a tomar algo con unos amigos por los bares del centro de Badajoz. Tenía previsto volver después a la residencia universitaria en la que vive, la Rucab, en la avenida de Elvas, pero nunca regresó.

Se separó de sus conocidos poco después de las dos de la madrugada. Había estado en un pub de la calle Arco Agüero. A la salida, según los testigos, tuvo un incidente con otro joven por un teléfono móvil que se cayó al suelo, pero el conflicto se solucionó cordialmente. Es entonces cuando se pierde la pista de Pablo Sierra. No se sabe a dónde fue ni si optó por el autobús nocturno, el taxi o por caminar.

«La investigación sigue con la mayor discreción y sigilo posible», según el subdelegado del Gobierno en Badajoz

Cualquier testigo que viese a Pablo Sierra después de ese momento, o que tenga noticias sobre lo que le ha podido pasar, podría ser determinante para la investigación.

En cuanto al trabajo de los policías, el subdelegado del Gobierno en Badajoz, Francisco Alejandro Mendoza, aseguró ayer que la investigación sigue «con la mayor discreción y sigilo posible», de manera que se contribuya «a esclarecer la situación cuanto antes».

«Dejar trabajar a la policía»

Ante esta situación, el subdelegado instó a «dejar trabajar» a las fuerzas y cuerpos de seguridad, en aras de que «recaben toda la información posible para continuar con las líneas de investigación que ya se tienen abiertas», con el objetivo de que se pueda «esclarecer el asunto cuanto antes», insistió.

De igual modo, recordó que la investigación está bajo secreto de sumario, por lo que «poca información» de la que disponga puede facilitar a los medios de comunicación, a los que quiso agradecer «el rigor y profesionalidad que han demostrado» tanto los regionales como las delegaciones de los nacionales en Extremadura con respecto al tratamiento que han dispensado a este asunto.

Pablo Sierra mide 1.75, pesa 75 kilos, tiene el pelo moreno con el flequillo rizado y los ojos marrones. Este estudiante de Matemáticas natural de Zorita vestía camisa azul, vaqueros y zapatillas blancas la última vez que lo vieron.

Hasta el momento el único rastro encontrado ha sido su teléfono móvil, hallado en el Pico del Guadiana al día siguiente de su desaparición. Estaba manchado de sangre, pero aún no ha transcendido si es de Pablo Sierra.

Según los investigadores, se mantienen todas las líneas de investigación abiertas. Su familia ha insistido, eso sí, que no se trata de una desaparición voluntaria.