Prisión preventiva para el hombre que amenazó con tirarse al vacío para escapar de la policía en Balos

Sobre este joven pesaba una orden de busca y captura por tentativa de homicidio. Estuvo 45 minutos colgado de la fachada de un edificio en Santa Lucía de Tirajana

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Santa Lucía de Tirajana

El hombre de 20 años que amenazó este miércoles con tirarse al vacío desde lo alto de un edificio en Balos, en Santa Lucía de Tirajana, para escapar de los agentes de la Policía Loca, pasó esta mañana a prisión preventiva. Sobre el sujeto pesaba una orden de busca y captura por tentativa de homicidio y se ordenó su ingreso preventivo en prisión.

El joven estuvo 45 minutos colgado de la fachada hasta que optó por entregarse. Trataba de huir porque está en busca y captura por tres juzgados de Tenerife. Todo fue en torno a las 11 de la mañana. Se le atribuyen tres delitos graves, dos de índole sexual y uno de agresión contra la vida de las personas. Está detenido y pendiente de pasar a disposición judicial.

Investigación

La operación arranca en una actuación de oficio de la Policía Local de Santa Lucía de Tirajana. El edificio donde estaba alojado este joven, de nacionalidad marroquí, es propiedad de la Sareb, el llamado banco malo, y sirve de residencia a 22 okupas. Las continuas molestias e incidentes a los que dan lugar llevaron a los agentes a proceder a la identificación de todos los moradores.

«Amenazaba con tirarse al vacío»

Según fuentes de la Policía Local, cuando estaban en esa tarea, uno de los residentes trata de evitar que lo identifiquen, escapa y opta por casi colgarse de la fachada del inmueble, de donde amenazaba con tirarse al vacío. Dado el riesgo, se optó por activar a los bomberos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria y al 1-1-2, que movilizó una ambulancia. Pero al final su presencia tuvo solo carácter preventivo. El hombre se dio cuenta de que no tenía salida y se entregó.

Cuando se le trató de identificar aportó datos falsos. Los agentes no se fiaron y decidieron trasladarlo al departamento de Extranjería de la Policía Nacional de Maspalomas, donde saltaron todas las alarmas al descubrir que sobre este individuo pesan t res requisitorias judiciales por tres delitos graves.

Además, la Policía Local llevaba unos días siguiéndole la pista porque estaba dedicándose a robar teléfonos móviles entre graves amenazas a sus víctimas.