Agreden a un vigilante en la prisión de Salto del Negro

La Agrupación de los Cuerpos de la Administración de II.PP (ACAIP) ha denunciado este martes la agresión de un interno de la cárcel del Salto del Negro, en Las Palmas de Gran Canaria, a un funcionario.

EUROPA PRESS / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El sindicato expone que en la tarde del lunes, 16 de diciembre, un preso joven del módulo cuatro al bajar de su celda, tras el descanso del mediodía, presuntamente increpó de "forma grave y a voces" a una funcionaria "sin ningún motivo".

Este preso, indican en un comunicado, probablemente padezca una enfermedad mental, y acto seguido cuando un compañero de vigilancia le invita a que cese su actitud y se dirija al patio, retrocede y "sorpresivamente" le da un puñetazo en la mandíbula a dicho funcionario.

Seguidamente se personaron más funcionarios en el módulo del interno, que fue conducido al de aislamiento, donde se produce una vuelta a la calma. Añade que en el transcurso de la reducción del interno se lesionaron levemente dos funcionarios más.

El sindicato asegura que esto es "el día a día de todos" los trabajadores penitenciarios, ya que afirman que actualmente "hay una parte importante" de la población penitenciaria que padece una patología de carácter dual, ya que por una parte presentan una adicción al consumo de sustancias estupefacientes y al mismo tiempo padecen enfermedades mentales.

Esta combinación, "muy explosiva", se produce en el entorno penitenciario, siendo causa directa de incidentes "muy graves" dentro de los centros de reclusión de toda España.

Al respecto, también critican la "incomunicación" que se produce entre la sanidad penitenciaria y el Servicio Canario de Salud (SCS), ya que al "no" tener conectadas las bases de los expedientes clínicos, "muchas de las personas privadas de libertad que llegan a un prisión pueden ingresar sin haber sido detectada su enfermedad mental de forma inicial a la entrada en el centro".

Añaden que esta situación "es similar a la falta de diagnóstico "con las personas que presentan discapacidades de tipo intelectual y son recluidas en un establecimiento penitenciario. Actualmente, según datos de la Secretaría General de II.PP, hay 5.097 presos con discapacidades reconocidas, de los que 1.324 ingresaron en los centros sin este diagnóstico en toda España.

Finalmente, recuerdan la "falta" de medios humanos y materiales que padece la sanidad penitenciaria. En el caso de la prisión provincial de Las Palmas apunta que de seis auxiliares de Enfermería solo están ocupadas tres plazas, considerando a este personal como "pieza clave en la correcta" distribución y control de la pauta de medicación suministrada.

Desde el año 2003 se suceden los compromisos de integrar la Sanidad Penitenciaria en los servicios autonómicos de salud, desde textos legislativos hasta Proposiciones No de Ley instando a esta integración, "única manera posible de evitar el abandono constante de los facultativos penitenciarios hacia otros destinos".