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Dr. Francisco Javier Balea Fernández, médico especialista en Geriatría y psicólogo especialista en Neuropsicología. C7
Hospital San José. Servicio de Geriatría y Gerontología

Valoración y tratamiento eficaz del deterioro cognitivo y funcional en mayores de 65

El Servicio de Consultas Externas de Geriatría y Gerontología de Hospital San José ofrece una revisión completa del estado clínico, funcional, mental y social de los adultos mayores, mediante la Valoración Geriátrica Integral o VGI, coordinada por expertos en Geriatría y Neuropsicología

Domingo, 24 de marzo 2024, 07:10

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Muchas personas a partir de los 65 años, y también sus familiares cercanos, necesitan información y asesoramiento sobre estrategias y hábitos saludables que pueden ayudar a mejorar problemas físicos, funcionales o psíquicos asociados al envejecimiento. El abordaje clínico de los adultos mayores debe ser específico y realizado por especialistas, considerando la complejidad de las necesidades de estos pacientes.

La 'Valoración Geriátrica Integral' que realiza el Servicio de Consultas Externas de Geriatría y Gerontología de Hospital San José, se basa en la realización de una evaluación completa del estado clínico, funcional, mental y social del adulto mayor, al objeto de diseñar un plan individualizado preventivo, terapéutico y rehabilitador, que permita mejorar su calidad de vida y ofrecer orientación a sus familiares.

«San José es pionero en ofrecer un servicio de consultas externas de Geriatría que incluya una valoración geriátrica integral»

Un equipo interdisciplinar integrado por Javier Rodríguez García, médico especialista en Geriatría; Domingo Quintana Hernández, psicólogo especialista en Neuropsicología; José Antonio Estupiñán López, psicólogo clínico, y Francisco Javier Balea Fernández, médico especialista en Geriatría y psicólogo especialista en Neuropsicología, actúan coordinadamente en la realización de este estudio que comprende una valoración clínica, funcional, afectiva y cognitiva, psicosocial y nutricional del paciente, y que incluye una serie de pruebas destinadas a comprobar el correcto funcionamiento de los principales órganos y sistemas que pudieran presentar dificultades a causa del envejecimiento.

Si durante la exploración se detectan síntomas relacionados con algún síndrome geriátrico, se practican pruebas complementarias que permitan realizar un diagnóstico precoz y determinar el tipo de déficit o de deterioro cognitivo del paciente, como ocurre en los casos de Alzheimer y otros tipos de demencia. Este diagnóstico precoz va a mejorar la calidad de vida del paciente y de sus familiares, al lograr mejorar o mantener su autonomía personal y sus capacidades cognitivas, según se explica a continuación.

José Antonio Estupiñán López, psicólogo clínico. C7

Fase general del chequeo: evaluación médica y neuropsicológica

En una primera consulta, se realiza la evaluación geriátrica del adulto mayor, al que se practican una serie de pruebas, como electrocardiograma, radiografía de tórax, análisis de sangre específico y de orina, y control de constantes (tensión arterial, frecuencia cardiaca, saturación de oxígeno, etc.). También, se efectúa una evaluación neuropsicológica y se analizan sus capacidades cognitivas (memoria, atención, razonamiento, etc.) y su situación psicopatológica (ansiedad, depresión, trastornos de personalidad, etc.).

«El paciente y los cuidadores familiares mejoran su calidad de vida y agradecen mucho el apoyo y la orientación que les prestamos»

Este estudio geriátrico, pormenorizado y personalizado, tiene en cuenta aquellos aspectos fundamentales que permiten identificar de manera temprana cualquier condición médica o enfermedad que pueda afectar la salud del adulto mayor, entre ellos los siguientes:

-Estado cognitivo. Estudio indispensable para detectar posibles signos de deterioro cognitivo o demencia, como el Alzheimer, y tomar medidas preventivas o de intervención temprana para mantener la calidad de vida del paciente.

-Movilidad, equilibrio y fuerza muscular. Se realiza una valoración de la movilidad, el equilibrio y la fuerza muscular para prevenir caídas y lesiones que pueden ser especialmente perjudiciales en personas mayores.

-Estado nutricional. Se analiza la ingesta de nutrientes y se identifican posibles deficiencias o problemas alimentarios que puedan afectar a la salud del mayor.

-Función cardiovascular. Se realiza una revisión del estado del corazón y los vasos sanguíneos para detectar posibles problemas cardíacos o riesgos cardiovasculares.

-Función renal y hepática. Se realiza una analítica específica para detectar posibles problemas de salud relacionados con la función de los riñones y el hígado.

-Estado emocional y mental. Se analiza la salud emocional y mental del adulto mayor para detectar posibles trastornos como depresión o ansiedad, que son comunes en esta etapa de la vida.

-Condiciones médicas preexistentes. Ante condiciones médicas crónicas, se hace un seguimiento adecuado y, en caso necesario, se ajusta el tratamiento.

-Revisión de la medicación. Se analiza la lista de medicamentos que tiene pautados el paciente para identificar posibles interacciones y efectos secundarios no deseados.

Fase específica del chequeo: tratamiento personalizado y orientación a familiares

En una segunda fase, tras obtenerse los resultados de las pruebas realizadas en la evaluación médica y neuropsicológica, podrá prescribirse un tratamiento completo, tanto farmacológico como no farmacológico (psicología, terapia ocupacional, logopedia, fisioterapia, etc.). Además, se informará al paciente y a sus familiares sobre hábitos de vida saludables y de fomento del autocuidado.

En el caso de existir evidencias de deterioro cognitivo, se indicará, además, la realización de una prueba de imagen cerebral (resonancia magnética) y, ante cualquier sospecha de otra patología detectada de forma precoz, se pedirán las pruebas complementarias necesarias, específicamente destinadas a profundizar de forma personalizada en una evaluación final completa.

«Ante síntomas leves como la pérdida de memoria, el chequeo a mayores de 65 puede ser decisivo»

La 'Evaluación Geriátrica Integral' además de ayudar al mayor, supone un gran apoyo para sus cuidadores familiares, pues reciben orientación y consejos para ellos mismos, así como sugerencias útiles para afrontar los cuidados y las tareas diarias. Esto resulta especialmente importante al abordar cambios en la comunicación y en la conducta de las personas con trastorno neurocognitivo, y a la hora de ayudarlas a que tengan una adecuada calidad de vida.

En definitiva, el chequeo físico y mental a mayores de 65 años, basado en la 'Valoración Geriátrica Integral' del Servicio de Consultas Externas de Geriatría y Gerontología de Hospital San José, puede resultar esencial para la salud y el bienestar de los adultos mayores, al permitir detectar y abordar de manera temprana cualquier problema de salud, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida en esta etapa de la vida, tanto de los pacientes como de los familiares a su cargo.

Equipo de especialistas del Servicio de Geriatría y Gerontología de Hospital San José.
Equipo de especialistas del Servicio de Geriatría y Gerontología de Hospital San José. C7

CONTACTO

HSJ - Servicio de Geriatría y Gerontología. C/ Padre Cueto, 26 - Las Palmas G.C. 928 263 708/720

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