Un avión de Iberia da la vuelta por problemas técnicos

22/11/2018

La aeronave sufría «un problema de navegación», según se le transmitió a los pasajeros. Se vivieron momentos de tensión en su regreso a Gran Canaria. Al final se acumularon seis horas de demora.

El vuelo de Iberia IB3827 que partía de Gran Canaria a Madrid en la mañana de este miércoles, ha tenido que regresar a la isla cuando no se había alcanzado la hora de vuelo. Después de que se retrasara en dos ocasiones su salida prevista a las 11:15 horas, el avión despegó a las 12:22 horas sin más incidentes.

Sin embargo, en pleno vuelo y después de cerca de una hora en el aire desde el despegue según describen algunos pasajeros a CANARIAS7, la tripulación les comunicó que, por razones técnicas, no podían seguir el trayecto hasta la capital de España y debían regresar a Gran Canaria por una incidencia en el sistema de navegación del avión. Es el tercer incidente, segundo de Iberia en el mismo vuelo, registrado con origen o destino a Gran Canaria en los últimos días.

Momentos de tensión

A pesar de recibir toda la información por parte del comandante y la tripulación, se han vivido momentos de tensión en el regreso a Gran Canaria. El avión dio la vuelta a la altura de Fuerteventura y Lanzarote aterrizando de nuevo en el aeropuerto de Gando cerca de las 13.00 horas. «Se está a la espera de saber si habrá solución de las conexiones y aquellos que se quieren bajar del avión, pueden hacerlo», manifestó uno de los pasajeros a este periódico.

Sin embargo, otros testigos consultados por este diario resaltaron los continuos cambios de horario y la demora acumulada en este episodio. «Literalmente, nos tuvieron esperando una hora dentro del aparato; si lo hacíamos, podíamos perder el derecho de viajar a Madrid», aseveró otro de los afectados en dicha ruta.

«Nos decían que faltaba una pieza por la cual no funcionaba el sistema de navegación», señaló un nuevo testigo, sorprendido por la escasa altura y por la dirección (norte-sur) tomada en el aterrizaje de retorno, poco habitual en el aeródromo de Gando: «Parecía que volábamos a la altura que lo suele hacer un Binter», agregó.

La odisea terminó alargándose hasta las cinco de la tarde, lo que supuso un total de seis horas de demora para más de un centenar de pasajeros que viajaban a la capital. Cuestión aparte era lo que le restaba al resto de ocupantes que debían tomar enlaces aéreos a otras ciudades como Santiago de Compostela y Bilbao.