Un agresor sexual es investigado por prostituir y maltratar a una menor

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria ha abierto un procedimiento judicial contra Mohamed Oumar Abderrahman, por los presuntos delitos de prostitución coactiva y maltrato habitual. Esta imputación nace después de una denuncia presentada por una menor de edad que alegó que el investigado la hizo creer que eran pareja para luego obligarla a ejercer la prostitución en un local que él mismo regenta llamado Black & White Shisha Club. Se da la circunstancia que el mismo individuo fue condenado el pasado día 9 de este mes a cinco años de cárcel por haber abusado sexualmente de otra menor de edad, a la que penetró vaginalmente en el baño de dicho establecimiento en junio de 2018.

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO

La magistrada Auxiliadora Díaz Velázquez dictó como medida cautelar urgente prohibir a Mohamed Oumar Abderrahman acercarse a la víctima o comunicarse con ella, la imposibilidad de salir de la isla y presentarse en el juzgado todos los días 1 y 15 de cada mes durante la sustanciación del procedimiento. Los delitos contra la libertad sexual, a día de hoy, no han sido asumidos por los juzgados de Violencia sobre la Mujer y, en este caso, este tipo de hecho delictivos donde aparecen varias víctimas que presuntamente han sido obligadas a ejercer la prostitución, donde existe una relación de afectividad con todas y cada una de las víctimas, ha sido asumido por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria. Este hecho supone, incluso, un adelanto a la proposición de ley de Protección Integral contra las Violencias Sexuales donde ya sí se determina que son competencia de estos órganos judiciales y, todo ello, porque se considera que son ataques a la mujer por el simple hecho de que son mujeres, con independencia del vínculo que pueda existir entre víctima y agresor, de conformidad con el artículo 43 del Convenio de Estambul.

Según la denunciante, el investigado manejaba una red de prostitución de chicas menores y era integrante de una organización criminal. La joven manifestó que conoció al investigado porque iba frecuentemente al local que regentaba, el Black & White Shisha Club de la calle Luis Morote y, con el tiempo, iniciaron una relación de afectividad a pesar de que ella era menor de edad y él tenía 36 años y estaba casado con hijos.

Durante el pasado mes de junio, Mohamed Oumar Abderrahman la convenció para que ejerciera la prostitución en su local amenazándola, presuntamente, con contárselo a sus padres y círculo cercano si no aceptaba. Los clientes se los buscaba el propio investigado, que se quedaba con una parte del dinero que ganaba.

También declaró que Mohamed Oumar Abderrahman la obligó a hacerse un vídeo para promocionarse y así poder conseguir nuevos clientes e, incluso, la agredió varias veces cuando no estaba conforme con el servicio sexual que prestaba o ella no adoptaba medidas de protección.

La menor detalló que los clientes eran algunos menores y otros mayores de edad y aportó a la autoridad judicial conversaciones de WhatsApp donde el investigado le instaba a que le mandara fotos con los chicos con los que mantenía relaciones sexuales a cambio de dinero.

Por ultimo, relató que existían más víctimas menores de edad a las que también Mohamed Oumar Abderrahman, supuestamente, las obligaba a prostituirse y que eran tanto canarias como extranjeras. A estas últimas, les controlaba el pasaporte o mandaba a un supuesto colaborador suyo llamado Gabriel a realizar dicha tarea.

Contradicciones.

Cuando fue llamado a declarar, Mohamed Oumar Abderrahman, se limitó a negar los hechos denunciados pero sí admitió –en una declaración vaga y contradictoria a juicio de la magistrada– que había mantenido contactos íntimos con la denunciante, pero sin admitir que la hizo creer que eran pareja.

Por su parte, según consta en el auto de medidas cautelares, la joven declaró «de forma clara, creíble y convincente».

La investigación sigue abierta para la localización de más presuntas víctimas.

Dos veces en una semana.

En solo una semana, Mohamed Oumar Abderrahman tuvo que comparecer dos veces ante la autoridad judicial. El día 8 fue juzgado y condenado por abusar sexualmente de una menor en su club de shishas, mientras que al día siguiente, la magistrada Auxiliadora Díaz estimó que existían indicios racionales de la presunta comisión de los delitos de prostitución coactiva a menor de edad y maltrato habitual por parte de este individuo.

El lugar de los hechos.

Según consta en los dos procedimientos, los delitos fueron perpetrados por el investigado en un club de shishas que él mismo regentaba llamado Black & White, situado la calle Luis Morote. En uno de sus baños abusó sexualmente de una menor, mientras que, según la denunciante, allí obligaba a adolescentes a ejercer la prostitución. Según los investigadores, ese local es muy frecuentado a diario por menores y adultos que van a fumar de estas pipas de agua.

Violó a una adolescente dentro del baño del club.

Condenado a cinco años de cárcel.

Se da la circunstancia de que Mohamed Oumar Abderrahman reconoció haber abusado sexualmente de una menor de 14 años en el Black & White Shisha Club II el pasado miércoles día 8. Este individuo aceptó una condena de cinco años de prisión y una indemnización de 10.000 euros.

La joven tenía 14 años.

Los hechos fueron el 3 de junio de 2018, cuando la menor acudió al club de shishas. Ya dentro, el acusado –que vive en España con su mujer e hijos– habló con la joven que le manifestó que tenía 14 años y la besó. La invitó a verse con él «en el servicio de caballeros» a lo que la joven accedió.

Penetración vaginal.

Cuando la menor entró en el baño, allí se encontraba el procesado, ella le dijo que no quería hacer nada sexual, pero aún así, la llevó donde estaba el retrete, cerró la puerta, la colocó contra la pared, le bajó los pantalones y la ropa interior y la penetró vaginalmente.