Juicio por el Albagate

Alba: «¿Me han dado algún cargo el PP? ¡Jamás!»

15/07/2019

Uno de los momentos más esperados llegó cuando el magistrado Salvador Alba hizo uso de su última palabra, que usó para explicar que «nunca he asesorado a José Manuel Soria, no lo podrán demostrar jamás porque no fue así», espetó. El procesado insistió en que su proceder en esta investigación se centró en destapar intereses económicos de Victoria Rosell y su pareja Carlos Sosa con Miguel Ángel Ramírez que le «parecían muy relevantes», ya que el investigado «aportó una documentación que en su momento me pareció escandalosa y así me lo sigue pareciendo a día de hoy. Por eso lo cité a declarar», manifestó, negando a su vez que lo hiciera para perjudicar a Rosell.

«¿A mí me ha dado algún cargo el Partido Popular? ¡Jamás, ninguno!», exclamó Salvador Alba, quien reconoció que en la actualidad su relación con Rosell no era buena, aunque en 2016, cuando la sustituyó en el Juzgado de Instrucción número 8 de La Palmas de Gran Canaria, el vínculo entre ambos no era tan distante. «Se dice que me llevaba mal con Victoria Rosell... Hombre, ahora sí, pero en marzo de 2016, en absoluto», destacó.

Alba negó en todo momento las imputaciones que le lanzaron la Fiscalía y acusaciones y fue detallando punto por punto durante quince minutos lo que, a su parecer, no había quedado acreditado en el juicio.

«Una reunión en la Audiencia Provincial, a las dos de la tarde, en el despacho que está al lado del despacho del presidente Emilio Moya, en presencia de toda la oficina judicial que, aunque dijeron que no tenían contacto, allí estaban todos, y que yo comuniqué a mis superiores en todo momento... dudo mucho que sea secreta. O yo soy imbécil o no era secreta», explicó a la Sala el magistrado Salvador Alba, negando así que la misma fuera «clandestina», como así sostuvieron las acusaciones. Alba manifestó al tribunal que «en pocas ocasiones he estudiado tanto una causa como esta y les pido que hagan lo mismo. ¿Perjudicar a la señora Rosell? En absoluto se ha podido decir durante este juicio o relatar ningún solo episodio que evidencie ese odio que al parecer yo profesaba contra mi compañera. Es más, no hace ni dos meses que la propia señora Rosell mandó a hacer prácticas de Derecho al juzgado donde trabaja mi mujer. No se qué pánico puede tener entonces», añadió. «Aquí lo único que pasó es que un investigado me dio una información que me pareció escandalosa y que determinaba que la relación comercial por un contrato de radio entre Sosa y Ramírez que vence en 2024».

También hizo hincapié, en referencia al delito de revelación de secretos, que «se habla de filtraciones a medios de comunicación que no han sido acreditadas pero tengo que decir que yo he soportado 142 publicaciones en el periódico dirigido por Carlos Sosa con insultos y poniendo en duda mi labor como magistrado».

Por último, se refirió a su supuesta comunicación con Francisco Arnau de la Nuez –condenado por homicidio y estafa–: «No se si quien me mandó un email extorsionándome y coaccionándome era el señor Arnau u otra persona, pero sí he tenido conocimiento que quien se carteaba con él era Carlos Sosa ofreciéndose como colaborador en la campaña de Rosell. Eso sí que no le daba pavor», finalizó.

Para la defensa, el caso es «el mundo al revés».

La defensa de Salvador Alba, representada por el letrado Nicolás González Cuéllar, pidió la «nulidad absoluta» del procedimiento al estimar que está basado en un relato «artificioso e inveraz» basado en una grabación «manipulada»

Para el abogado, este procedimiento se puede calificar como «el mundo al revés», ya que se está juzgando a un magistrado que investigó si Rosell había tomado decisiones como juez influida por las relaciones empresariales que su pareja, el periodista Carlos Sosa, mantenía con un imputado. «Todo lo que ha dicho Salvador Alba es totalmente cierto», además de que incidió en que si tanto daño le había hecho a Rosell el proceder del procesado cuando dejó la judicatura por la política «con la exposición pública que debe de asumir», calificó de «bastante incomprensible» que si es una «persona de especial sensibilidad a la crítica» haya vuelto a presentarse a unas elecciones.

González Cuéllar cuestionó nuevamente la veracidad de la grabación escuchada en la sala que realizó Ramírez a Alba en una reunión que mantuvieron, la REC4, incidiendo en que existen dos pistas, REC1 y REC2, que contienen información que no ha salido a la luz pero sobre la que se ha preguntado a testigos que han admitido que se habló de otras cuestiones. Por ello, mantiene que «la totalidad del proceso estaba contaminado por la nulidad» de las pruebas. «Podemos mirar para otro lado y decir que el rey no está desnudo. Pero no es justo. Es el mundo al revés», añadió.

Querella contra Ramírez.

Por otro lado, González Cuéllar anunció una querella contra Miguel Ángel Ramírez por injurias y calumnias en lo que respecta a la pericial de los audios REC1 y REC2 que se dice que «no son originales y son originales». En este sentido, mantuvo que en el REC4, que es el que se ha escuchado en la sala, «no» están todo lo que se ha dicho, lo que justifica apuntando que Ramírez reconoció en las testificales que «se habló de materias que no están en la REC4», a lo que además añadió que a la grabación que se ha escuchado le «faltan seis minutos».

Asimismo, se refirió a la presunta alteración que existe del audio REC4, ya que se escuchan cosas como un «plin inexplicable que enlaza la Seguridad Social y Hacienda con una frase de cariño», lo que hace que quede una «frase incompresible». También anunció una querella contra la letrada de Podemos por catalogarlo de «chantajista».