Tribunales

Los forenses creen que el parricida de Alcaravaneras es imputable

30/05/2019

Un informe psicológico realizado por forenses del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas ha considerado plenamente imputable a Marcos Hernández, el asesino confeso de su propio padre, el poeta José Rafael Hernández en octubre del pasado año 2018 y que irá a juicio por los delitos de asesinato y abandono de persona discapaz.

El procedimiento, que investiga la muerte a hachazos de José Rafael Hernández –de 78 años– a manos de su hijo en el domicilio en el que vivían junto a la madre y que también apareció sin vida el día de los hechos, está solo a falta de que se incorpore una pericial psicológica de parte que pueda servir a la defensa del acusado para rebatir el informe realizado por el IML. Según este último, el acusado Marcos Hernández no tenía afectadas sus capacidades en el momento en el que asestó diez hachazos a su padre. Según la autopsia, dos de ellos no le hirieron, uno prácticamente le seccionó el brazo y otro le fracturó el cráneo. Esto revela la intensidad del ataque, más aún teniendo en cuenta que el hijo arremetió contra la víctima mientras ésta estaba acostada en la cama, por lo que no tuvo manera de defenderse o de prever lo que iba a acontecer.

Ante la duda de si lo había matado o no, el hijo comprobó la temperatura del cadáver varias veces antes de confesar los hechos tras llamar a los servicios de emergencias 15 horas después del brutal ataque.

Hay que recordar que la autopsia reveló en su momento que el fallecimiento de la madre del acusado, María Dolores Sánchez, se produjo de forma natural aunque las pesquisas determinaron que, al encontrarse el acusado con su madre fallecida, provocó presuntamente una reacción violenta contra su padre con el que mantenía continuas disputas acerca del cuidado de esta mujer de 79 años y que sufría una enfermedad degenerativa.

El Juzgado de Instrucción número 3 de Las Palmas de Gran Canaria está pendiente de recibir la pericial psicológica de parte sobre imputabilidad del investigado solicitada por la defensa para finalizar la instrucción y remitir el procedimiento a la Audiencia Provincial que juzgará ante el tribunal del jurado al acusado por asesinato y abandono de persona discapaz.

No alertó del fallecimiento de su madre.

Estaba enferma de Alzhéimer.

Marcos Hernández se encargaba de cuidar a su madre, María Dolores Sánchez García, una andaluza de 79 años que sufría Alzhéimer. Cuando falleció no alertó a nadie y según la autoridad judicial, «sobre las 9 de la noche del 14 de octubre se percata de que a su madre le pasa algo, no concretó que síntomas apreció, pero refirió que comenzó a dar un masaje con la pretensión de reanimarla. Masaje torácico y aéreo durante una hora. Confuso sobre lo que le pasa a su madre el encartado no llama al servicio 1-1-2, ni pide en modo alguno auxilio».

Lo atacó cuando estaba acostado.

Su padre, el poeta y abogado José Rafael Hernández, llegó hora y media después al domicilio y, al ver que Marcos no le había comentado nada sobre el fallecimiento de su madre, esto dio lugar a una discusión entre ambos. Al tiempo, cuando José Rafael se acostó fue cuando se produjo la brutal agresión con el hacha en la que el varón de 43 años acabó con la vida de su padre, de 78. A posteriori, pasaron unas 15 horas hasta que Marcos se decidió a alertar a las autoridades, que al llegar a la casa se encontraron con el panorama.

Falta de condiciones sanitarias.

«La inspección ocular practicada por este instructor en la diligencia de levantamiento de cadáver pone de manifiesto una situación en la vivienda de absoluta falta de condiciones higiénico sanitarias para la atención digna de la fallecida, más al padecer esta una parálisis nuclear progresiva que la había dejado en cama desde hacía cinco años. Se desconoce la causa, que queda pendiente de concretar de porque se suspendió la atención médica domiciliaria desde hace seis meses», indicó el auto judicial acerca del levantamiento del cadáver.

El arma: un gran hacha.

El autor confeso del asesinato del poeta José Rafael Hernández utilizó par acabar con su vida un hacha de grandes dimensiones que fue hallada por los investigadores en el domicilio donde se produjeron los hechos, situado en la calle Italia, del barrio capitalino de Las Alcaravaneras. Con la misma asestó 12 ataques a su propio padre.

Un rostro muy conocido.

José Rafael Hernández era un reconocido poeta autor de obras como Desde la sombra fue su primer poemario y Poema a la soledad del pueblo saharaui. También era un habitual colaborador de la cadena Televisión Independiente de Canarias y de otros medios de comunicación locales. Su última obra fue la titulada Cartas a poetas memorables. Aparte de su faceta de autor, el fallecido era abogado de profesión.