La prisión permanente revisable se aplica en casi el 60% de los casos

16/09/2019

Los tribunales aplican la prisión permanente revisable en el 58,8% de los casos en los que fue solicitada, la última de ellas previsiblemente será cuando la Fiscalía pida la máxima condena contra Ana Julia Quezada por el asesinato del niño Gabriel una vez finalice el juicio.

Según datos del Consejo General del Poder Judicial, desde su introducción en el Código Penal tras la reforma de 2015, la prisión permanente revisable ha sido impuesta en diez de los diecisiete casos solicitados. La primera condena se dictó en 2017, cuatro en 2018 y las cinco restantes en lo que va de año. Todos hombres.

De las 16 víctimas asesinadas, nueve eran adultos -cinco mujeres y cuatro hombres- y los otros siete menores -cinco niñas y dos niños-.

En todos los casos, el tribunal apreció la existencia de alevosía en la comisión del delito y aplicó la agravante de parentesco entre la víctima y el condenado. En dos casos hubo agravante de género y en cinco, la condena incluyó al menos otro delito.

Además de esas 10 condenas, se dictaron otras siete sentencias en las que el tribunal no impuso la pena de prisión permanente revisable solicitada por alguna de las partes.

Mientras tanto, el Tribunal Supremo ha examinado tres recursos contra sentencias que imponen la prisión permanente, el primero de los cuales fue revocado por un error técnico en la forma en que fue aplicada, en una sentencia dictada por la Audiencia de Tenerife a un hombre que asesinó con ensañamiento en 2016 al abuelo de su exnovia.

Tras ello, el alto tribunal avaló las dos siguientes, una que impuso el Tribunal Superior de Justicia de País Vasco contra un profesor de música que asesinó a una bebé de 17 meses en Vitoria, a la que lanzó por una ventana la madrugada del 25 de enero de 2016.

Y otra del Tribunal Superior de Justicia de Galicia a Marcos Javier Mirás por asesinar a su hijo de once años en Oza (A Coruña).

Actualmente la prisión permanente sigue en manos del Constitucional.