Operación antidroga en Gran Canaria

Iban a traer coca del Caribe en barco y de Guinea en submarino

23/01/2020

Dentro de los proyectos que tenían el cabecilla del grupo criminal Ivo Emiel, alias el Químico, estaba el traer a Gran Canaria importantes cantidades de cocaína de diferentes puntos de origen, tanto en el continente americano como en África.

Las pesquisas determinaron que el Químico expuso al policía Fermín su intención de traer una notoria cantidad de cocaína a la isla a bordo de un catamarán de nombre Lasavo y que la transportaría desde un lugar indeterminado del Caribe a principios del pasado año 2019. En las conversaciones pinchadas se supo que los encargados de tal operación serían dos extranjeros y un canario de nombre José Francisco García Lleó.

Con el paso del tiempo la operación fue cogiendo forma hasta que decidieron que la cantidad que iban a traer sería de, al menos 300 kilos de cocaína de los que Ivo Emiel sería el propietario de un 10% y los tres tripulantes antes mencionados cobrarían entre 500.000 y 800.000 euros por realizar el viaje.

En principio, el catamarán Lasavo llegó al Caribe el 11 de marzo y tenía previsto regresar con la mercancía en junio del pasado año y de todos los detalles daba cuenta el Químico al policía Fermín, que comprobaba de forma periódica que ninguno de lo que participaban en esta operación estaban siendo investigados haciendo uso de su posición de agente de la autoridad. Además, había acordado con el cabecilla dar apoyo de seguridad a las labores de desembarco de la droga cuando llegara al puerto de Pasito Blanco, tareas por las que se llevaría presuntamente una cantidad que superaría los 100.000 euros.

Finalmente, la operación no salió adelante e intentaron otra que consistía en introducir también cocaína en Gran Canaria desde Guinea Bissau. Ivo manifestó a Fermín que la mercancía podría ser traída a bordo de un submarino hasta un punto cercano a la costa donde sería recogida por un barco para traerla a tierra. Fermín, según los pinchazos, dijo de comprar un barco para tal fin en una trama que iban a llevar a cabo a finales de septiembre. De forma paralela, Ivo Emiel negociaba traer otro cargamento de cocaína, esta vez desde Mauritania utilizando contenedores.

Anabolizantes.

Por último, en esta macrooperación los agentes que participaron en la misma comprobaron como Ivo el Químico fabricaba esteroides anabolizantes que luego repartía entre varios miembros de su banda que se encargaban de su posterior venta.

Presuntamente, el policía Fermín también vendía estas sustancias ayudado por una persona llamada Jorge Barrios al que «recurre mucha gente y puede vender mucho», dijo en una conversación pinchada.