Tribunales

El investigado por estafar con células madre sigue ejerciendo

20/01/2020

Santiago Alexis Santana, encausado por presunta estafa a 37 enfermos con células madre e intrusismo, firmó posteriormente convenios con la UCAM y regenta en la actualidad una empresa de robótica y neurociencias aplicadas para pacientes neurológicos con sede en Maspalomas.

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Se llama Santiago Alexis Santana y, junto a su esposa Florencia G., son los dos únicos investigados en el caso del Centro de Rehabilitación Los Picachos, de Firgas, donde –según el juez de instrucción– se dedicaron a estafar a 37 enfermos crónicos sin movilidad con tratamientos de células madre que no hacían efecto alguno a cambio de grandes cantidades económicas, en unos hechos ocurridos en el año 2011.

Ahora, después de que la autoridad judicial abriera un proceso penal a Santiago Alexis Santana, que era el gerente del centro, y a su mujer Florencia como presuntos autores de los delitos de estafa e intrusismo, se han ido conociendo más datos del mismo destacando sobremanera que tras salir de prisión preventiva, siguió desarrollando actividades relacionadas con la neurorehabilitación pero esta vez en tierras peninsulares.

El matrimonio estuvo en prisión provisional durante menos de un año y, posteriormente, el juez les dejó en libertad con cargos imponiéndoles unas medidas cautelares consistentes en comparecer los días 1 y 15 de cada mes en el juzgado más cercano para firmar, además de la retirada del pasaporte para evitar así que salieran del país y así limitar al máximo un posible riesgo de fuga.

Santiago Alexis Santana no salió de España pero sí abandonó Gran Canaria para establecerse en tierras peninsulares, primero en Murcia y luego en León. En tierras levantinas intentó colegiarse en el Ilustre colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Región de Murcia, lo que logró obteniendo el número 1843, aunque antes de darle de alta, este órgano elevó una consulta al Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias puesto que tenían conocimiento de que este profesional estaba siendo investigado por la Justicia. Desde las islas trasladaron a sus colegas murcianos que el acusado sí estaba siendo objeto de un procedimiento judicial, pero no tenía sobre él ninguna medida legal que le impidiera ejercer su profesión, por lo que le dieron de alta aunque en la actualidad consta como «no ejerciente».

Convenio con la UCAM

Lo que sorprende de su trayectoria profesional es que, a pesar de que, según el auto judicial, se hacía pasar por representante de la empresa americana Bioscitex Incorportaded de Minessota cuando trabajaba en Firgas, siguió haciéndolo posteriormente cuando se marchó a la península. Prueba de ello es el convenio de colaboración que firmó con la Universidad Católica de Murcia (UCAM) en materia de investigación representando a Bioscitex Incorportaded. En el mismo, que fue difundido incluso en prensa a nivel nacional y en el que aparecía firmando el acuerdo junto a José Luis Mendoza, presidente de la UCAM, afirmaba que su empresa realizaría «programas de investigación en terapia celular somática, neuro-rehabilitación y docencia para los estudiantes y los posgraduados de la universidad» murciana. Pero esta actividad choca frontalmente con lo que aseveró el juez instructor de Arucas, Andoni Arano Sastre, quien no consideró acreditada su pertenencia a la empresa estadounidense puesto que, según consta en el sumario, solo aportó una serie de documentos con el membrete de la misma, pero ninguna certificación ni prueba indubitada que pudiera demostrar su filiación con Bioscitex Incorportaded.

El convenio firmado fue en agosto de 2014, año en el que, según su currículum, empezó a trabajar como gerente de la empresa Pamax Biotech, que tiene su domicilio en la Avda. Touroperador Tui de Maspalomas, y en la que figura como gerente y se dedica a «desarrollar varias lineas de actuación referentes a las áreas de las ciencias biomédicas», afirma en su web, detallando que están especializados en la gestión de los tratamientos de robótica y neurociencias aplicadas para pacientes neurológicos como las lesiones medulares, daño cerebral adquirido, la parálisis cerebral y un programa de neurociencias aplicadas, actividades estas que el principal investigado afirmaba a los denunciantes de Firgas que era especialista aunque en su currículum no apareciera que estuviera colegiado como fisioterapeuta ni fuera médico.

Títulos

Santana afirma en su carta de presentación que posee un Máster en Innovación Biomédica por la Universidad de León y se está doctorando desde 2008 por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en Investigación en Biomedicina. Sostiene que ha desarrollado «su actividad profesional en el campo de la Neurorehabilitación y su trabajo de fin de Máster se orientó a la actividades de medicina regenerativa en el área de la aplicación de células troncales multipotentes». En la actualidad dice estar desarrollando «en el Doctorado un estudio basado en el desarrollo de un programa de Neurociencias basado en la estimulación eléctrica transcraneal y su capacidad para aumentar las redes neuronales de pacientes con accidentes cerebrovasculares.

Detalla que realizó un Experto en Neurorehabilitación en la Universidad de Barcelona, que hizo prácticas en Minnesota y Minneapolism, trabajó en la Mutualidad de Futbolistas de España y asistió a jornadas formativas en las universidades de Antonio Nebrija, al Complutense, la Universidad Europea de Madrid y en la Academia Juan Carlos Ferrero. Y todo ello mientras el juez le encausa por haber –presuntamente– estafado a 37 enfermos realizando él y su esposa prácticas médicas y de fisioterapia sin serlo ni estar colegiados.