Condenados dos cirujanos al equivocarse de dedo al operar a un cristalero

06/09/2018

La Audiencia Provincial de Las Palmas condena a dos cirujanos por equivocarse de dedo a la hora de operar a un cristalero. La sentencia les impone cuatro meses de prisión y 18 meses de inhabilitación a los dos médicos de Hospiten por no comprobar, a pesar de contar con la documentación necesaria, qué dedo debían operar.

Una sentencia de la sección primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha confirmado otra del Juzgado de lo Penal 3 de Arrecife, de julio de 2017, por la que se condena a dos médicos de Hospiten Lanzarote a una pena de cuatro meses de cárcel por un delito de lesiones por imprudencia médica grave, así como a inhabilitación para ejercer la profesión durante 18 meses y una indemnización de 4.000 euros. También se condena a esta clínica privada como responsable civil subsidiario.

Según el Diario de Lanzarote, fue en octubre de 2012 cuando este cristalero apoyó su mano izquierda en una mesa con cristales. Un mes después seguía notando un cuerpo extraño en la cara interna del dedo índice de la mano izquierda y acudió a Asepeyo. En una ecografía detectan un cuerpo extraño de 6 milímetros de diámetro y derivan al paciente a Hospiten.

En la clínica le examinaron un médico especialista en cirugía ortopédica y cirugía y un especialista en cirugía ortopédica y traumatología, que solicitaron una radiografía de ese dedo y programaron la intervención.

Según la sentencia, «los acusados disponían o podían haber dispuesto de la documentación médica necesaria para conocer el dedo de la mano realmente afectado por el cuerpo extraño y, sin embargo, sin consultar la documentación aportada por el paciente, ni siquiera los documentos de Asepeyo que obran en el expediente clínico del paciente del propio Hospiten, ni la propia radiografía encargada por ellos (...), procedieron a intervenir el tercer dedo de la mano izquierda».

El paciente se percató del error y se lo dijo a los médicos, que le operaron entonces el otro dedo pero no le encontraron el cuerpo extraño. El cristalero sufrió lesiones que tardaron en curar 24 días y le dejaron una cicatriz de tres centímetros. Un año después tuvo que ser intervenido en Madrid y en esa ocasión le extrajeron ese cuerpo extraño.

El paciente declaró que tras el error, los médicos «en lugar de pedirle disculpas le echaron en cara y le recriminaron que la culpa era de él por haber indicado un dedo incorrecto».