Alba niega que buscara la nulidad: «Nada más lejos de la realidad»

01/08/2018

Uno de los puntos en los que el magistrado Salvador Alba hizo especial énfasis en su voto fue en el valor de la declaración de los coacusados, es decir, cuando 20 de los procesados se conformaron y posteriormente declararon en calidad de testigos.

«Se ha puesto en duda la validez del juicio y del proceso a consecuencia de esta decisión, incluso varias de las defensas se opusieron a esta medida», sostiene el ponente en su fallo, y explica que se trató de «una cuestión previa planteada por el propio Ministerio Fiscal al inicio de las sesiones». La Sala admitió, según el magistrado, la declaración del testimonio de los coacusados en condición de testigos y ello porque, «si bien no se redactó la sentencia condenatoria alcanzada por conformidad de las partes, lo cierto es que el tribunal anticipó el fallo de conformidad in voce, por lo que el estatus procesal de los acusados conformados pasó a ser el de condenados», argumenta el voto. Por este motivo, no existió «obstáculo legal ni constitucional para que los acusados que se conformaron al inicio de las sesiones del juicio oral, habiendo anticipado este Tribunal el fallo que se dictará con arreglo a las conformidades prestadas por los acusados, se conviertan en testigos y declaren como tales».

«Nos hallamos ante un macrojuicio», explica su señoría en el voto, y sostiene que se debe de «pensar en esa dimensión». Por ese motivo, «si de los 28 acusados, 20 se conforman e, in voce, se anticipa el fallo de conformidad, es evidente que los mismos pueden intervenir a lo largo de las sesiones» que deben celebrarse a lo largo de los meses o días siguientes, «aportando su versión de los hechos, máxime si lo solicita el Ministerio Fiscal como medio probatorio de sus pretensiones», argumenta aportando numerosa jurisprudencia del Tribunal Supremo. «No es un juicio de dos acusados que se celebra en una única sesión, en la que uno se conforma y el otro no», añade, «se trata de un juicio con 28 acusados, que se celebra en diferentes sesiones que se extienden durante más de tres meses. No cambia la Sala la condición procesal de los acusados, ni se inventa una nueva condición procesal. Por último, aclara Alba que «esta Sala ha tenido que soportar críticas sobre esta decisión, pues parecería, según los medios de comunicación, que se buscaba por el Tribunal la nulidad de actuaciones. Nada más lejos de la realidad. Lo que ha pretendido el tribunal es permitir a los acusados conformados ausentarse de las sesiones del plenario y aportar su versión de los hechos, que necesitaba de una mínima corroboración», afirma.