Imagen de una charla a sanitarios y farmacéuticos de La Palma sobre el protocolo de vigilancia del mosquito. / C7

112 trampas y mucho trabajo para seguir el rastro del mosquito 'Aedes aegypti'

Pese a la intensa vigilancia entomológica no se ha hallado ejemplares del insecto, más allá de dos larvas encontradas al inicio de marzo en La Palma

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

Desde que a principios de marzo se hallaron en el puerto de Santa Cruz de La Palma dos larvas del mosquito 'Aedes aegypty' -transmisor del virus del zika, el dengue o la fiebre amarilla- la búsqueda del insecto se intensificó con un amplio despliegue. Sin embargo, hasta ahora, no se han encontrado más larvas ni ejemplares.

En concreto, en la zona cercana al lugar donde se detectó la presencia del vector hay instaladas 100 ovitrampas capaces de atraer a las hembras para que depositen sus huevos, de ellas 60 se instalaron para reforzar la búsqueda. También se han colocado once nuevas trampas de adultos BG-Sentinel, que se suman a la única que había instalada en el Centro de Inspección Fronteriza.

Los recursos materiales y humanos para retirar semanalmente estas trampas, enviarlas al laboratorio del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias y reponerlas son ingentes y se mantendrán, al menos, durante 18 meses. El tiempo fijado por los organismos oficiales internacionales para dar por erradicado al mosquito. «Si en año y medio no se detecta ningún ejemplar, se volverá a poner el sello a Canarias de estar libre de 'Aedes aegypti'», explica el director general de Salud Pública del Gobierno de Canarias, José Juan Alemán. Hasta entonces, las idas y venidas de las trampas y las inspecciones no cesarán.

Tareas de vigilancia

«Se ha realizado un trabajo de georeferenciación de los potenciales puntos de entrada de los mosquitos como el puerto, el aeropuerto y los lugares propicios para la puesta de la crías como fuentes ornamentales, cementerios, vertederos o imbornales», explica José Juan Alemán, quien añade que se ha ofrecido formación específica a los inspectores de Salud Pública y se ha pedido la colaboración de los farmacéuticos y del personal sanitario para la notificación de picaduras compatibles con las del mosquito entre la población palmera, además, en los laboratorios hospitalarios se ha reforzado el sistema de identificación de las enfermedades que transmite este mosquito.

Respecto a la aparición de las dos larvas, Alemán sospecha que una hembra cargada de huevos llegó al puerto, seguramente, en alguna mercancía con cierto grado de humedad. «La presencia de una hembra grávida es evidente. Tuvo que volar. Lo hace a poca distancia. Son muy urbanitas. Se debe haber detectado muy precozmente porque no hemos encontrado más larvas ni ejemplares adultos. La densidad poblacional del mosquito debe ser mínima», explica el responsable de Salud Pública que aclara que una hembra puede depositar en una puesta cientos de huevos.

Riesgo mínimo

No obstante, el riesgo que supone la presencia del mosquito es mínimo, básicamente porque en las islas no existen las enfermedades que transmite. «En Canarias ha habido casos de zika, fiebre amarilla, dengue o chikunguña pero son pocos y esporádicos. Siempre importados», indica Alemán. Por ejemplo, los últimos casos notificados de zika fueron dos en 2019. De cualquier modo, el objetivo es evitar la coincidencia en el archipiélago del mosquito y estas enfermedades.

Colaboración ciudadana para cazar al mosquito

Para detectar el mosquito 'Aedes aegypti' se ha pedido a la ciudadanía palmera que fotografíe ejemplares sospechosos o picaduras con una fuerte reacción inflamatoria y las envíen al correo vectores.scs@gobiernodecanarias.org identificando el lugar donde vieron el mosquito o se produjo la picadura. Por esta vía ya se han recibido 13 mensajes que contenían fotos tanto de picaduras como de mosquitos sospechosos. Ninguno de los ejemplares retratados resultó ser del 'Aedes aegypti'.

También es esencial que la ciudadanía vigile los potenciales puntos de criaderos de mosquitos como piscinas, las salidas del aire acondicionado, los floreros o los platos de las macetas con agua. En este caso, conviene ponerles arena.