Sylvia Jaén: «La respuesta a un crimen machista debe ser más que silencio»

15/10/2019

Sylvia Jaén, activista feminista y LGTB, ha entrado en la política poniéndose al frente de una viceconsejería, la de Igualdad y Diversidad, hasta ahora inédita en el organigrama del Gobierno canario. Reclama más personal para aplicar lo que ya está en las leyes.

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— ¿Por qué la primera medida que anuncia como viceconsejera es la reparación de la discriminación que sufrieron las transexuales mayores en el franquismo?

— Es la primera medida que se puso en los titulares. Primero anuncié que quería trabajar de forma diferenciada el fomento de la igualdad y las consecuencias de la desigualdad, pero entiendo que se haya destacado esta medida. Lo hacemos porque vengo de un trabajo activista y he aprendido mucho trabajando con estas mujeres y me mata que con 60 o 65 años sigan teniendo que hacer según qué cosas laborales para llegar a fin de mes. Es una realidad que conozco y es insufrible, y dentro del colectivo LGTBI es un clamor. La sociedad está más que preparada para asumir que se hicieron cosas mal por la política transfóbica que había y que eso tuvo unas consecuencias terribles sobre la vida de un colectivo de personas que vivieron su infancia y su juventud con unos niveles de transfobia que hoy nadie soportaría. Ahora Canarias puede pedirles perdón y acompañarlas en este tramo de la vida.

— ¿Ya sabe cómo se va a articular?

— La idea es que sea reconocida una línea especial dentro de la renta ciudadana y, como esto va a tardar un tiempo porque es una ley, estamos mirando si antes puede haber una forma compensatoria previa.

— Ya ha asistido a un minuto de silencio institucional por un crimen machista. ¿Se sintió cómoda? ¿Es suficiente esta respuesta?

— Debemos hacer infinito más. Me resultó incómodo bajar a ese minuto de silencio. Yo entiendo que hay un pacto previo, y vamos a plantear con el Instituto Canario de Igualdad que sea revisado. Que el silencio y reconocimiento al dolor de la familia de la víctima debe estar por encima de todo está claro, pero la respuesta tiene que ir más allá de nuestro silencio. Difícilmente se entendería que políticos y políticas nos pusiésemos a gritar, no es ese el sentido, pero tenemos que hacer algo más. Hay que hacer un pacto político en Canarias para revisar nuestra atención tras un acto duro de violencia de género, no solo un asesinato, porque también están, por ejemplo, las agresiones sexuales múltiples.

— ¿Son los centros educativos el lugar básico de fomento de la igualdad?

— Son básicos, pero no los únicos. Si nuestra misión es generar una cultura de la igualdad y del beneficio que nos trae la igualdad a todos, a todas y a todes tenemos que dejar de pensar que es algo que hay que tratar en un solo espacio. Hay que hacerlo en todos, en los colegios y en los centros de mayores, en la educación y en la cultura. Y al decir cultura no solo hablo de conciertos, también de folclore, de carnaval. Y para fomentar la igualdad hay que hablar también con las distintas religiones... Hay que ir a aquellos pilares donde se construye algo parecido a un valor social y desde ahí construir. Los centros educativos son fundamentales, pero más fundamental es dejar de parcelar la igualdad.

— ¿Qué respuesta institucional se debe dar a las campañas de organizaciones ultraconservadoras que presionan para que se deje de dar en los centros educativos formación sobre diversidad sexual o igualdad?

— Hay que contestar con la legalidad. Las leyes nos obligan a que formemos en igualdad y en diversidad LGTBI, y tenemos el orgullo de tener esta obligación, educar en valores y en igualdad. Hay que separar lo que es una formación de extrema derecha que tiene esta línea de actuación, que es ideología, de lo que es el temor que este tipo de campañas generan en algunos padres y madres que no entienden qué es eso de hablar de igualdad y de diversidad y piensan que vamos a educar a sus hijos sobre prácticas sexuales. Ese espacio de desconocimiento es el que tenemos que saber calmar, porque es verdad que cuando te haces madre y padre lo primero es decir ‘qué alegría’ y luego ‘bienvenido mundo del miedo a mí’. Hoy en día las relaciones de amistad, afectivas y sexuales de los jóvenes se hacen desde otros parámetros y hay que saber hablar de eso, de las redes, de la diversidad sexual y de que el buen trato entre personas diversas solo nos va a sumar. Hay que poner el foco en esto y dejar lo que es ideología en ideología, y quienes quieran fomentar odio... Tenemos la legalidad como un maravilloso escudo. Tampoco hay que quedarse callados, pero sin entrar en su juego. La igualdad y la diversidad solo suman y hay que permitir que nuestros hijos e hijas sumen, porque si no lo hacemos maleducamos, es así de básico.

— ¿Qué importancia le da a que haya activistas LGTBI como usted en el Gobierno canario?

— Creo que es vital, no por nuestras personas, sino por el hecho de que cuando miras la representación política que tienes no hay una foto única, lo que para muchas mujeres fue ver ministras o presidentas de un país. Ahora hay gente que lo ve y dice ‘mira dónde está aquel o aquella de quien me reí durante años’. Seguro que hay mucha gente que revisa sus valores de acoso. Todas las personas que hemos vivido en espacios de exclusión, o en el armario cuando lo vivimos, sabemos que desde el silencio buscas referentes. Pero ahora es público, la diversidad de orientaciones y ojalá que en breve de identidades tiene su representación política, porque la sociedad es así de diversa.

— El colectivo LGTBI y el movimiento feminista chocan en la gestación subrogada. ¿Está a favor de regularla?

— No creo que el movimiento LGTBI sea unánime con respecto a la gestación subrogada. Hay un grupo de la sociedad que piensa que es legítimo el derecho a la maternidad y paternidad a través del uso de otros cuerpos, y hay otra parte que cree que no. El cuerpo de la mujer no es un producto comercial en ninguno de los casos, con lo que no estoy a favor de la regulación, y creo que la mayoría de la población LGTBI no está favor como trato comercial.

— ¿Cuándo se aprobará la ley canaria de no discriminación por identidad de género?

— Espero que a mitad del año que viene, que empecemos el trámite parlamentario en breve y que ese ánimo de consenso que tuvieron los colectivos LGTBI para presentar un documento final lo traslademos a los grupos parlamentarios y podamos hacer un trámite por consenso y unanimidad, porque en Canarias el conocimiento político, la sensibilidad y la empatía de lo que es la transexualidad es superior al de otros espacios. La anterior ley ya fue aprobada por unanimidad.

— ¿Cuáles son los principales hitos de la ley?

— El principal, dejar de tratar a las personas transexuales como si no fueran sujetos de todo derecho, dejar de tratarlas como un gueto y tener la visión de su salud, su educación, sus derechos laborales o como pensionistas como el resto de la sociedad, poniendo las riendas de sus vidas en sus personas y cuando se es menor de edad en sus familias. Lo que no tiene ningún sentido es que venga un psiquiatra o un psicólogo a decirte quién eres tú, cómo tienes que caminar tu vida, qué procesos tienes que seguir... Luego organizativamente creemos que la sanidad debe atender en unidades especiales, que no de personas enfermas, a las personas que tienen un tratamiento. Tiene que ser personal sanitario, no psiquiatras o psicólogos, y luego que los procesos sean individuales.

— Esta ley prevé sanciones. También las tiene la de igualdad, pero prácticamente no hay ¿Cree que la administración debería hacer más para garantizar que se cumplan estas leyes?

— Sí. ¿Cómo? Esa es la gran complicación. Poner una sanción no es sencillo, tiene un trámite largo. Toda esta parte ha sido mi mayor sorpresa desde que estoy en este espacio. ¿Hay reglamentación suficiente para hablar de igualdad? Sí. ¿Hay personal suficiente para tratar la igualdad dentro del Gobierno de Canarias? La respuesta es un no enorme. Lo que no se puede pretender es que te den las herramientas pero no el personal suficiente para ponerlas en juego y luego exijas en función de las herramientas. El Gobierno canario actual tiene que suplir el déficit de mirada, de atención y de presupuesto que han tenido todos los gobiernos anteriores, y eso pasa por dotar de personal para que se pueda hacer un trabajo de igualdad digno. Mi sorpresa en el déficit de personal ha sido inversamente proporcional al nivel de compromiso que tienen los funcionarios y funcionarias del Gobierno, cabildos y ayuntamientos para tratar temas de igualdad, pero la gente no se creería el número minúsculo de personas que hay. Ahora no podemos sancionar porque no hay personal para sancionar, y la sociedad exige una respuesta a la emergencia social que se está viviendo. Eso es lo que espero que entienda el Gobierno canario, que nos capaciten para esta carrera.

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    ¿Le parece justo que los interinos de larga duración tengan que presentarse a oposiciones si quieren una plaza fija en la administraciones públicas?

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