La supervivencia del cáncer infantil es del 80%, pero «no es suficiente»

15/02/2019

Enfermos y familias piden a la ministra de Sanidad un abordaje integral de los tumores para tener un diagnóstico precoz y su tratamiento. Unos 1.500 niños y 400 adolescentes enferman cada año.

Los supervivientes y sus necesidades no cubiertas fueron los protagonistas este viernes del acto central del Día Internacional del Niño con Cáncer, celebrado en el Ministerio de Sanidad y que clausuró la titular del Departamento, María Luisa Carcedo.

La ministra señaló que, a pesar de que la supervivencia a cinco años de los niños y adolescentes con cáncer es casi del 80%, «no es suficiente» y «existe un amplio margen de mejora en el que estamos trabajando al 100%».

Unos 1.050 niños y niñas de 0 a 14 años y 400 adolescentes enferman cada año de cáncer «y eso nos concierne mucho», aseguró Carcedo, quien explicó que las leucemias, los linfomas y los tumores del sistema nervioso central son los más frecuentes a esas edades.

Mejorar la calidad

Carcedo recalcó que mejorar la asistencia de calidad es «irrenunciable» y, un primer paso para lograrlo es concentrar la atención en las unidades de oncología pediátrica.

A su juicio, es importante que desde las comunidades autónomas también se ofrezca soporte económico a las familias que deben trasladarse fuera de su lugar de residencia, lo que se deriva «necesariamente» de la concentración de los centros de referencia.

La titular de Sanidad trasladó el compromiso del Gobierno con nuevos proyectos para mejorar el tratamiento del cáncer infantil y superar el porcentaje actual del 80% de curación.

Son precisamente estos pacientes que se curan los que integran el colectivo de supervivientes, más de 11.223 de entre 15 y 30 años el próximo año, un número que aumenta progresivamente y que «debe generar una preocupación social», afirmó Rafael Fernández-Delgado, codirector científico del Registro Español de Tumores Infantiles (RETI), puesto en marcha en 1980.

La angustia de las secuelas

El presidente de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer, Francisco Palazón, incidió en la problemática de los niños que superan la enfermedad, aunque él no haya podido vivirla pues su hijo falleció al año de ser diagnosticado.

«Pero por la experiencia de otros padres sé que cuando el niño termina el tratamiento se genera una contradicción y una angustia tremenda; los niños se quedan en un mundo de nadie, en el centro de salud los van a incorporar como un paciente más» a pesar de que arrastran unas «secuelas silenciosas que nadie está vigilando», lamentó.

Por ello, desde la Federación reivindican un protocolo común en toda España que permita a los sanitarios de los centros de salud saber cuáles son las actuaciones que tienen que realizar en cada caso para prevenir con tiempo suficiente la aparición de enfermedades. Y es que superar el cáncer «es un premio», pero «el precio del éxito son las secuelas», advirtió la presidenta de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (Sehop), Ana Fernández-Teijeiro

La oncóloga reclamó instrumentos de seguimiento de los pacientes una vez que superan el cáncer y son dados de alta.