La lucha contra el coronavirus

La quinta parte de los pacientes por Covid-19 murió

27/05/2020

La mitad de los afectados graves tenía hipertensión y uno de cada tres desarrolló dificultad respiratoria, asegura un estudio realizado con más de 6.000 pacientes de toda España.

Los pacientes se presentaban en el hospital con síntomas que se hicieron cada vez más frecuentes. Fiebre y tos en la mayoría (86,2% y 76,5% respectivamente) y con un cuadro clínico que se complicaba debido a enfermedades previas, como hipertensión en la mitad de los casos, dislipidemia en más de un tercio, y diabetes en casi la quinta parte. Daban positivo en coronavirus y el 80% requería hospitalización. La tercera parte desarrollaba antes o durante el ingreso dificultad respiratoria. Eran casos graves de coronavirus.

Los médicos internistas atendieron a un 80% de los pacientes por Covid-19 que necesitaron hospitalización. Con estos casos comenzaron a hacer un ambicioso estudio científico, que se presenta hoy, para abarcar todas las fases y confirmar una serie de patrones que constataban en la práctica. Y desde el pronóstico hasta el tratamiento han dado una visión científica gracias al análisis de una ambiciosa muestra de 6.424 personas, positivas por Covid-19, en 109 hospitales de uno de los países más afectados del mundo, España.

Esta «completa radiografía», elaborada por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) con pacientes que ingresaron de forma consecutiva, establece que la tasa de mortalidad general fue del 21,1%. Con los datos actualizados hasta el 30 de abril, los porcentajes de mortalidad del estudio de la SEMI son mayores que los despejados por los datos de Sanidad, de alrededor del 11% entre los pacientes «confirmados» según su criterio.

Los pacientes incluidos en la muestra tenían entre 18 y 102 años y casi el 60% son hombres. Los datos incluyen los epidemiológicos y clínicos, y a los participantes se les ha hecho pruebas adicionales al ingreso y a los siete días. Al estudio, publicado en MedRxiv sin cotejar por pares, se incorporaron los tratamientos administrados y el progreso a los 30 días.

Los resultados muestran un marcado aumento del desenlace mortal de la enfermedad según la edad. Hasta los 50 años no hubo ninguna baja y sólo el 4,2% de los fallecidos tenía entre 50 y 59 años. A partir de esta década se duplican los porcentajes por franjas: el 9,1% entre 60 y 69; el 21,4% entre 70 y 79; el 42,5% de los 80 y a los 89, y con más de 90 años, el 51,1%. «Estos hallazgos confirman una estrecha relación entre la edad avanzada y la mortalidad», confirman los autores.

¿Tiene fiebre?

La pregunta usual en el protocolo sanitario para descartar telefónicamente a un sospechoso de coronovairus era: ¿Tiene fiebre? Sin embargo, según el estudio de la Semi «solo el 52,9% de los pacientes eran febriles» durante el triaje, mientras que un porcentaje similar «mostró algún grado de insuficiencia respiratoria». Además de la fiebre y la tos, otros síntomas fueron disnea (57,6%) y astenia (47,5%) y «las manifestaciones gastrointestinales fueron bastante comunes, especialmente la diarrea»

Además, la afectación pulmonar fue más detectada en las radiografías que en las exploraciones: mientras el 52,4% de los pacientes que presentaban estertores, por las radiografías se diagnosticó que el 86,6% de los pacientes tenía neumonía».

Prioridad: salvar vidas

«El conocimiento actual sobre la Covid-19 es incompleto y fragmentado», explican los autores en el estudio ‘Características clínicas de los pacientes hospitalizados con la Covid-19 en España: resultados de la red Semi-Covid-19’. «Existen estudios de cohortes en varios países que sugieren que los factores de riesgo y el pronóstico de esta enfermedad no pueden ser extrapolados a otras áreas geográficas, ya que podrían estar influenciados por cuestiones específicas de salud pública«.

Y prosiguen: «hasta la fecha, no existen recomendaciones terapéuticas sólidas, ya que los resultados de los ensayos clínicos en curso sobre la eficacia de los medicamentos antivirales e inmunosupresores están pendientes de confirmarse».

Por esto, en los hospitales españoles se intentó salvar vidas con todo lo disponible, a falta de estudios contrastados sobre los efectos de los fármacos y su eficacia. Los fármacos antivirales más utilizados fueron hidroxicloroquina (85,7%) y lopinavir / ritonavir (62,4%).

Los antibióticos también estaban «ampliamente indicados, principalmente antibióticos betalactámicos (73,7%) y azitromicina (60,6%). Las drogas inmunomoduladoras también eran comunes, principalmente corticosteroides (32,9%). Se utilizó heparina en el 80,6% de los pacientes, generalmente a dosis profilácticas. Para soporte respiratorio, se utilizó la cánula nasal en el 7,9% de los pacientes y ventilación mecánica invasiva en el 5,6%».

Los pacientes, con estancia hospitalaria promedio de 10,4 días (entre uno y 62 días), tuvieron como «complicación principal» el síndrome de dificultad respiratoria aguda en el 32,3% de los casos, seguido de neumonía bacteriana y sepsis. El 3,8% de los pacientes con coronavirus reingresó al hospital en 30 días.

«Esta es la serie más grande de pacientes hospitalizados en España con infección confirmada por la Covid-19 y uno de los registros más grandes del mundo hasta la fecha, aunque nuestros hallazgos son actualmente preliminares», concluyen los científicos en su artículo. «Esta nueva enfermedad ha amenazado no solo la vida de muchos pacientes y las operaciones de nuestro sistemas de salud, sino también los cimientos de nuestra economía y forma de vida».