La flora intestinal está involucrada en un centenar de enfermedades

08/02/2019

300 sanitarios se citan en el Alfredo Kraus para conocer los adelantos en el uso de probióticos y prebióticos. Se investiga la relación entre la microbiota intestinal y el autismo o la depresión

La microbiota o flora intestinal –conjunto de bacterias y microorganismos que viven en el organismo humano, sobre todo en el estómago– está involucrada en más de 100 enfermedades. «Existe mucha investigación respecto a la utilización de probióticos [microorganismos que permanecen vivos en el intestino] y prebióticos [favorecen el crecimiento de bacterias en el colon], que si se ingieren en cantidades adecuadas y bajo prescripción médica o farmacéutica pueden aportar beneficios a la salud», explicó Luis Peña, pediatra especialista en Digestivo y Nutrición infantil en el Hospital Materno-Infantil de Gran Canaria y presidente del comité organizador la X edición del workshop de la Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos (SEPyP), que inauguró el miércoles el foro en el auditorio Alfredo Kraus de la capital grancanaria.

Luis Peña. «Si se ingieren cantidades adecuadas y bajo prescripción, pueden aportar beneficios a la salud»

Más de 300 médicos y especialistas en otras disciplinas sanitarias se reúnen hasta hoy, –día que se clausura el encuentro– con el objetivo de conocer la investigación que se está llevando a cabo en este campo y su repercusión en la salud, un encuentro que esta edición pone el foco en el análisis del papel de los probióticos y prebióticos en patologías dermatológicas, en la alimentación infantil o en las afecciones genitourinarias. «Es una puesta al día del uso del estudio del conjunto de bacterias que tenemos en el organismo, unas bacterias que preceden a la especie humana en 3.800 millones de años y que tienen efectos sobre la salud, sobre la enfermedad o sobre la prevención de determinadas patologías», aclaró el especialista.

Las investigaciones han ido «desentrañando en los últimos años la importancia que tiene la modulación de la microbiota intestinal» mediante el empleo de probióticos, prebióticos y simbióticos para tratar diversas enfermedades, principalmente problemas gastrointestinales pero también en diversas patologías de la mujer como la mastitis y vulvovaginitis y mastitis, y en la prevención de infecciones desde el recién nacido prematuro hasta el anciano, reveló el especialista.

Peña indicó que además, se investiga su empleo y relación entre la microbiota intestinal y diversas enfermedades neurológicas y mentales como el autismo, la depresión o la enfermedad de Alzheimer, «aunque queda mucho por investigar se van dando pasos importantes».