Canarias está estudiando si da tarjeta sanitaria a los sin papeles

14/08/2018

Los inmigrantes irregulares ya recibían atención en las islas antes de que el Gobierno de Pedro Sánchez les haya devuelto ese derecho. Sin embargo, Sanidad aún no sabe aún como ajustar su procedimiento a la nueva norma. Las ONG avisan de que van a estar vigilantes.

Canarias fue una de las comunidades que sorteó el decreto que en 2012 puso fin a la sanidad universal en España y buscó la manera de seguir prestando atención sanitaria a los migrantes en situación irregular que vivían en las islas. Ahora, con ese real decreto modificado, el Servicio Canario de Salud (SCS) cree que el archipiélago «parte con ventaja» pero también avisa de que ahora, con aquella norma modificada por el Gobierno de Pedro Sánchez, tendrá que «tramitar una norma» en Canarias, «previsiblemente con rango de decreto» para devolver la tarjeta sanitaria a los migrantes que la soliciten.

El decreto 7/2018 sobre el acceso universal al Sistema Nacional de Salud incluye a los migrantes sin papeles en un epígrafe diferente y deja en manos de las comunidades autónomas el procedimiento de acceso a la asistencia sanitaria, lo que según Irene Rodríguez, de la plataforma Yo sí, Sanidad Universal, es «muy grave» porque en la decisión de cómo desarrollar las condiciones de asistencia las comunidades pueden optar por «no emitir tarjetas sanitarias y seguir echando mano de los sistemas que ya tienen». Rodríguez llama además la atención sobre el hecho de que los migrantes en situación irregular «no son titulares de derechos» y, como son las comunidades autónomas las que definen a asistencia sanitaria, y «es más que probable que no les den tarjetas».

Médicos del Mundo, una de las ONG que ha liderado la lucha contra la reforma sanitaria del real decreto 16/2012 a través de la Coalición por el Derecho a la Salud, recuerda que la entrada ven vigor de ese real decreto y las sucesivas órdenes del Gobierno canario posteriormente «incrementaron y complicaron de forma exponencial los trámites a fin de solicitar un derecho hasta entonces reconocido». Además, dice su coordinadora en las islas, Felisa Suárez, «ocasionó confusión entre el personal administrativo y sanitario, hizo fluir información errónea, favoreció conductas arbitrarias y produjo desconcierto y una gran incertidumbre entre las personas usuarias, que vieron de pronto elevarse una barrera entre ellas y el sistema sanitario».

Por eso ahora, Médicos del mundo ve necesario «homogeneizar los criterios en las comunidades autónomas, con el fin, de que no existan diferencias en el acceso a la sanidad universal dependiendo de la localización geográfica».

Ambas organizaciones sostienen que pese a la recuperación del acceso universal a la sanidad «se mantiene la división entre españoles y personas con permiso de residencia y personas sin permiso de residencia» que se introdujo en 2012 y eso puede generar, dicen, situaciones de segregación.

Médicos del Mundo celebra el nuevo decreto, pero también «teme» que «muchas de las buenas intenciones que figuran en la argumentación inicial no resulten suficientemente claras y la aplicación de la norma dependa de la interpretación que se haga de ella».

«Esperamos que en las recomendaciones que se prevé que emita el Gobierno para facilitar los trámites de acceso se mantenga la homogeneidad entre todos los territorios y se respete el espíritu del acceso universal», dicen en Médicos del Mundo.

También Yo sí, Sanidad Universal considera que el nuevo decreto otorga unas competencias a la comunidades que podrían, dice Rodríguez «perpetuar una situación dispar».

Asegurado. El nuevo decreto desvincula el derecho a la asistencia sanitaria al haber cotizado a la Seguridad Social y, por tanto, solo se garantiza «a aquellas personas que ostenten la condición de asegurado» que rezaba el ahora derogado artículo 3 del decreto de 2012. Pero esta desvinculación, asegura Irene Rodríguez, es «una verdad a medias» porque, según dice, los españoles y las personas con permiso de residencia no tienen porque ir al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) para que se les reconozca el derecho a tener asistencia sanitaria, pero sí tendrán que ir los españoles que están fuera de España y no han cotizado, por tanto, dice la portavoz de Yo sí. Sanidad Universal, que «sí se desvincula la tarjeta sanitaria del INSS, pero no para todo el mundo» y reprocha que ese fue uno de los temas «que se anunció como el mayor cambio» del nuevo decreto.

Si aplaude que, a falta de un análisis más profundo, que el nuevo decreto hace que decaiga el argumento que utilizaba el INSS para no facilitar la tarjeta sanitaria a los progenitores de migrantes con permiso de residencia o incluso con nacionalidad agarrándose al decreto 1192/2017 que regula la condición de asegurado y beneficiario a efectos de recibir asistencia sanitaria en España.