El presidente Pedro Sánchez, en la entrada del Congreso de los Diputados. / e. p.

Sánchez quiere que el Defensor del Pueblo investigue los abusos clericales

El presidente del Gobierno quiere evitar un circo mediático en el Congreso y prefiere una investigación independiente que «repare el dolor de las víctimas»

R. C. Madrid

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó este domingo, tras decidir que el Defensor del Pueblo sea la institución encargada de investigar de manera independiente los abusos que se hubieran podido cometer en el seno de la Iglesia católica, que «las víctimas no pueden seguir silenciadas» y que el objetivo es que esas agresiones «no queden impunes».

Abogó en este sentido por que esas indagaciones sean encomendadas al Defensor del Pueblo, no a una comisión parlamentaria, lo que entraña el peligro de que se monte un circo mediático. Sánchez tomó esta determinación después de reunirse el jueves pasado con una de las víctimas de esos abusos, el escritor Alejandro Palomas.

Palomas mostró su satisfacción por el compromiso del Ejecutivo tras conocerse que impulsará la investigación mediante una proposición no de ley. El grupo socialista presentará este lunes la iniciativa que deja en manos del Defensor del Pueblo la redacción de un informe, asesorado por un comité de expertos y representantes de diversas instituciones, incluida la Iglesia. «Lo conseguimos. El eco de muchas voces pequeñas es, sumadas todas, un terremoto. Hoy es un gran día», dijo Palomas en Twitter.

Sánchez adujo que «las víctimas no pueden seguir silenciadas. Es hora de reparar vuestro dolor y evitar que vuelva a suceder. Con el compromiso de que los abusos cometidos en el seno de la Iglesia no queden impunes. Gracias, Alejandro Palomas, por tu voz, una de las muchas que han abierto camino». Con la investigación se pretende depurar responsabilidades sin obstruir la vía de diálogo estrenada con el cardenal Juan José Omella.