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La intimidad y el contacto físico son aspectos importantes de la vida sexual. C7
Sexualidad y envejecimiento
Salud

Sexualidad y envejecimiento

Objetivo ·

Una vida sexual satisfactoria después de los 50

Ramón Santana García

Especialista en ginecología y obstetricia. Director médico de Ginelux, centro especializado en la salud y bienestar de la mujer

Sábado, 16 de marzo 2024, 23:24

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La sexualidad en el envejecimiento es un tema que ha sido objeto de malentendidos y estigmatización durante mucho tiempo. Históricamente, se ha perpetuado la creencia errónea de que el envejecimiento conlleva una disminución inevitable del interés y la capacidad sexual. Sin embargo, en la actualidad, gracias a los avances en medicina y a los cambios en las actitudes sociales, hay un reconocimiento cada vez mayor de que las personas mayores pueden y deben disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria.

La sexualidad es una parte intrínseca de la experiencia humana, que va mucho más allá de la mera reproducción. Implica placer, intimidad, conexión emocional y una expresión fundamental de nuestra identidad. A medida que las personas envejecen, experimentan una serie de cambios físicos, hormonales, psicológicos y sociales que pueden influir en su vida sexual. Es esencial comprender que estos cambios no significan el fin de la actividad sexual, sino simplemente la necesidad de adaptarse y encontrar nuevas formas de disfrutar del sexo.

Uno de los mitos más comunes sobre la sexualidad en el envejecimiento es que la menopausia en las mujeres y la disminución de la función eréctil en los hombres son inevitables y conducen a una pérdida de interés en el sexo. Si bien es cierto que la menopausia puede estar asociada con cambios en la lubricación vaginal y la libido en las mujeres, y la disfunción eréctil puede ser un problema para algunos hombres, no todos experimentan estos síntomas y, lo que es más importante, existen tratamientos efectivos disponibles.

Factores

Es fundamental entender que el deseo sexual no está determinado únicamente por la edad o los cambios físicos. Factores psicológicos, como el estrés, la ansiedad y la depresión, así como factores relacionales, como la calidad de la relación de pareja y la comunicación, juegan un papel importante en la vida sexual de las personas mayores. Fomentar una comunicación abierta y honesta con la pareja sobre las necesidades y deseos sexuales, así como buscar ayuda profesional si surgen problemas, son pasos clave para mantener una vida sexual satisfactoria.

Para muchas personas mayores, mantener una vida sexual plena implica adaptarse a los cambios físicos y emocionales que acompañan al envejecimiento. Esto puede implicar probar nuevas técnicas sexuales, utilizar juguetes o dispositivos sexuales, o buscar tratamientos médicos para abordar problemas específicos, como la disfunción eréctil o la sequedad vaginal.

Además, es importante reconocer que la sexualidad abarca mucho más que la actividad sexual en sí misma. El afecto, la intimidad y el contacto físico son aspectos importantes de la vida sexual que pueden ser disfrutados independientemente de la actividad sexual penetrativa. Las muestras de cariño, los abrazos, los besos y los masajes pueden ser igualmente satisfactorios y gratificantes para las personas mayores.

En resumen, la sexualidad en el envejecimiento es un aspecto importante de la vida humana que merece ser comprendido y valorado. Aunque pueden surgir desafíos y cambios a medida que envejecemos, es posible mantener una vida sexual satisfactoria y gratificante con el apoyo adecuado y una actitud abierta y positiva hacia el sexo y la intimidad. Con la comunicación abierta, el apoyo mutuo y la disposición para adaptarse a los cambios, las personas mayores pueden seguir disfrutando de una vida sexual plena y satisfactoria durante muchos años.

Experiencias distintas

Es fundamental abordar el tema de la sexualidad en el envejecimiento con respeto, comprensión y sensibilidad. Al hacerlo, podemos promover una cultura que celebre la sexualidad en todas las etapas de la vida y garantizar que las personas mayores tengan acceso a la información, los recursos y el apoyo que necesitan para mantener una vida sexual saludable y satisfactoria.

Es importante también reconocer que el envejecimiento no es homogéneo y que las experiencias sexuales de las personas mayores pueden variar ampliamente. Algunos pueden experimentar una renovada vitalidad y deseo sexual en la edad dorada, mientras que otros pueden enfrentar desafíos relacionados con la salud o la pérdida de la pareja. Es esencial que la sociedad reconozca y respete la diversidad de experiencias sexuales en la vejez y que se brinde apoyo adecuado a todas las personas mayores para que puedan disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria.

En conclusión, la sexualidad en el envejecimiento es un aspecto fundamental de la vida humana que merece ser comprendido, valorado y apoyado. A través de la educación, la comunicación abierta y el acceso a recursos y servicios adecuados, podemos garantizar que las personas mayores puedan mantener una vida sexual saludable, satisfactoria y gratificante durante todas las etapas de su vida.

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