Hospital La Paz de Madrid, donde están ingresados los pacientes. / José Ramón ladra

Sanidad ya investiga 22 casos de la hepatitis infantil de origen desconocido

Cuatro de las ocho muestras analizadas han dado positivo por adenovirus, la principal hipótesis que manejan los investigadores

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

El Ministerio de Sanidad ya ha detectado 22 casos de hepatitis infantil de origen desconocido, 16 de ellos en menores de 11 años, entre el 1 de enero y el 29 de abril de este año, aunque estos enfermos no tienen vínculo epidemiológico entre ellos, según el último informe del departamento de Carolina Darias, publicado este viernes. Cuatro de las ocho muestras dieron positivo por adenovirus, la causa a la que apuntan actualmente las investigaciones, y en uno de ellos, el Centro Nacional de Microbiología, mediante secuenciación genómica, encontró un adenovirus de tipo 2. El cuadro clínico de esta enfermedad se asocia a una rápida y marcada elevación de transaminasas.

Sanidad explica que los servicios de epidemiología «están aplicando un cuestionario exhaustivo» a todos los casos identificados, pero añade que hasta el momento no se ha encontrado una causa común. De todas formas, el ministerio ha lanzado una comunicación a través de la Ponencia de Alertas y de la Comisión de Salud Pública y a las sociedades científicas de Pediatría y gerencias de hospitales para realizar una observación y búsqueda activa de posibles casos atendidos desde principio de este año.

La alarma por esta hepatitis surgió en Reino Unido, que es el país europeo con más casos, 111 (81 en Inglaterra, 14 en Escocia, 11 en Gales y 5 en Irlanda del Norte), por delante de España. Además, once países han notificado casos: Austria (2), Bélgica (2), Dinamarca (6), Francia (2), Irlanda (5), Italia (17), Alemania (1), Países Bajos (4), Noruega (2), Polonia (1), Rumanía (1). En total, se han notificado 166 casos, de los cuales 50 han resultado positivo para adenovirus y quince han requerido trasplante hepático (uno de ellos, en España).

Por ahora, las pruebas de laboratorio han excluido en todos los casos los virus de la hepatitis A, B, C, D y E y se han descartado también las causas habituales de hepatitis o antecedentes de viajes. Los científicos están investigando otro tipo de causas infecciosas, tóxicas o químicas. «Algunas de las hipótesis que se están estudiando es que estas hepatitis estén siendo causadas por microrganismos, por exposición a tóxicos o por una respuesta inmune desproporcionada por parte del propio enfermo», explica el pediatra y epidemiólogo Quique Bassat. «Tenemos que determinar qué papel están jugando los adenovirus, que suelen causar infecciones en las vías altas respiratorias o gastroenteritis, pero no es normal que provoquen enfermedades graves. Que de repente se haya convertido en 'malo' es extraño», agrega Bassat, antes de detallar que entre niños el contagio es fecal-oral y pide extremar las medidas de higiene, como la limpieza de manos o la desinfección de superficies.