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La ministra de Sanidad, Mónica García Efe

Sanidad quiere volver al uso obligatorio de mascarillas en los centros sanitarios

La ministra Mónica García se lo propondrá este lunes a las comunidades en plena epidemia de gripe y bajo acusaciones de que «llega tarde»

Almudena Santos y José Antonio Guerrero

Madrid

Viernes, 5 de enero 2024, 09:18

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Con las infecciones de gripe disparadas y los virus respiratorios saturando los centros de salud y sometiendo a una presión extrema a las urgencias hospitalarias, a la ministra de Sanidad, Mónica García, no le ha quedado otra que tomar cartas en el asunto y convocar un Consejo Interterritorial de Salud, que se celebrará este lunes bajo las críticas de que la cita «llega    tarde», como denunciaron este jueves los consejeros de Salud de Valencia y Madrid.

García llevará la idea de «unificar criterios» y «tomar acciones coordinadas» en todos los territorios en relación a la manera en que cada uno está gestionando un pico de gripe que ha pillado al sistema sanitario con las plantillas mermadas por las vacaciones navideñas y la consiguiente saturación en Atención Primaria y Urgencias, donde médicos y enfermeras no dan abasto ante la incesante entrada de pacientes con afecciones respiratorias agudas o graves.

El uso obligatorio de la mascarilla en centros sanitarios y también en centros sociosanitarios, como las residencias de mayores, será una de las medidas que el Ministerio pondrá sobre la mesa. Algunas comunidades como la Comunidad Valenciana, Cataluña y la Región de Murcia ya se han adelantado a esta medida; en Aragón es obligatoria pero solo para profesionales de centros sanitarios y sociosanitarios, y otras autonomías se limitan de momento a recomendar su uso.

Ante el repunte generalizado de los contagios, la ministra avanzó ayer en La Sexta que pedirá a todas las comunidades que «extiendan de forma transitoria» el uso de la mascarilla obligatoria a los espacios «más vulnerables», que incluyen hospitales públicos y privados, centros de salud, residencias, y en principio también farmacias. Fue el pasado mes de julio, cuando el Gobierno puso fin al uso obligatorio del cubrebocas, el último símbolo de resistencia que dejó la pandemia del covid. Cinco meses después, los virus respiratorios (esta vez más la gripe, imparable en sus contagios, que el SARS-CoV-2) han vuelto a sacar las mascarillas del cajón.

Ayer mismo, la Organización Médica Colegial (OMC) recomendó el uso generalizado de la mascarilla en centros sanitarios «ante el ascenso sostenido» de las infecciones respiratorias: gripe, covid y virus respiratorio sincitial causante de bronquiolitis en los bebés.

En las últimas tres semanas, de diciembre, según el    sistema de vigilancia epidemiológica del Instituto Carlos III, se ha pasado de 526 casos por 100.000 habitantes a 953, un 81% más. Y aún    no está contabilizada esta primera semana de enero, con las aglomeraciones de Nochevieja y la cabalgata de Reyes. De hecho, epidemiólogos y médicos pronostican que el número de infectados de gripe seguirá escalando estos próximos días hasta llegar a su pico máximo «entre la segunda y tercera semana de enero».

El Consejo Interterritorial del lunes no sólo tocará el asunto de las mascarillas. También abordará qué ha pasado este año para que la campaña de vacunación antigripal no haya alcanzado la cobertura esperada.

La inyección estaba recomendada para todos los mayores de 60 años y los grupos de riesgo, pero todo indica que se la han puesto menos que en otros años. Los profesionales lo atribuyen a «cierta sensación de hartazgo» entre la población como un efecto post-pandemia, y a que en otras campañas había más miedo a infectarse de covid    «y cuando la gente se vacunaba de covid aprovechaba también para ponerse la de la gripe».

«Puede que la vacuna no evite que te contagies de gripe, pero reduce la gravedad de la infección y la posibilidad de tener que ser hospitalizado», dice el virólogo y profesor de microbiología    en el CEU, Estanislao Nistal.

En esta misma línea, Lorenzo Armenteros, portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), aboga por ampliar la campaña de vacunación, incluida la infantil, «hasta agotar existencias». Armenteros cree que esta vez el sistema sanitario «no ha hecho el trabajo de divulgación necesario para explicar las ventajas que tiene vacunarse».

Con esa idea de que no nos vuelva a pillar el toro (aunque aún queda mucho toro que lidiar), la ministra quiere diseñar «desde ya y de manera conjunta con las comunidades» planes de acción para el invierno que viene» de cara a evitar colapsos en el sistema sanitario por epidemias como la que está barriendo el país.

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