¿Qué tipos de mascarillas existen y cuál se debe usar?

El Gobierno recomienda el empleo de este elemento de protección a partir del lunes en el transporte público.

ÁLVARO SOTO / MADRID

Europa avaló el miércoles el uso de mascarillas como «medida de control para reducir la propagación del coronavirus» y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, recomendó este viernes su empleo a partir del lunes, cuando los trabajadores de los sectores económicos no esenciales volverán a sus puestos tras el fin del permiso retribuido recuperable que caducó este jueves.

La recomendación, según explicó el responsable de Sanidad, es «especialmente» para el trayecto a los centros de trabajo cuando se utilice el transporte público, donde habrá que mantener además la distancia de uno o dos metros para evitar los contagios. El ministro ha asegurado que se van a facilitar mascarillas a la entrada de las estaciones de metro o cercanías, entre otras infraestructuras de transporte donde pueda haber aglomeraciones. Para que se cumpla esta nueva medida, el Ejecutivo va a activar además la «producción nacional» de mascarillas.

¿Qué tipos de mascarillas hay?

Las más básicas son las mascarillas quirúrgicas, que se utilizan sobre todo en cirugías. «Protegen más al resto de personas que a quien las lleva puestas porque ejercen de barrera al estornudar o toser», explican desde el Consejo General de Colegios Farmacéuticos. El otro grupo de mascarillas son las filtrantes, que protegen «de fuera hacia dentro» y a su vez se dividen en tres clasificaciones: las FFP1 (filtro de partículas tipo 1) tienen una eficacia de filtración mínima del 78% y se suelen usar frente a partículas de material inerte; las FFP2 (tipo 2) tienen una eficacia de por lo menos el 92% y se utilizan con aerosoles de baja o moderada toxicidad; y las FFP3 tienen una eficacia del 98% y se usan frente a aerosoles de alta toxicidad.

¿Cuánto cuestan?

Antes de la crisis del coronavirus, una mascarilla quirúrgica costaba alrededor de 50 céntimos (normalmente se vendía en paquetes de diez); un pack de 20 mascarillas FFP1, 24 euros (1,20 por unidad), las FFP2, alrededor de tres euros la unidad; y las FFP3, entre cinco y diez euros (dependiendo de la marca). Cuando se acabaron los ‘stock’, se estaban vendiendo por siete veces esos precios.

¿Quién debe usar cada modelo?

Para ir por la calle, en principio, bastaría la quirúrgica. De hecho, Sanidad la recomienda para los pacientes con coronavirus y para sus acompañantes. Para los profesionales sanitarios y para las personas que entren en una habitación de aislamiento aconseja por lo menos una mascarilla FFP2.

¿Se pueden utilizar más de una vez?

Las quirúrgicas, no. En las otras, no es recomendable reutilizarlas, pero si hay que hacerlo, se aconseja extremar la higiene. Las FFP2 o 3 suelen especificar el número de horas de uso.

¿Sirven las mascarillas caseras?

Los científicos afirman que no, que sólo aportan un efecto placebo o una falsa sensación de seguridad. Pero dada la «situación actual de estado de alarma», incluso el Ministerio de Industria ha publicado una guía para fabricar mascarillas caseras. Aconseja hacerlas con un ‘tejido no tejido’ (TNT) y da recomendaciones sobre el corte.

¿Cómo se deben utilizar?

El Consejo General de Enfermería advierte que no es recomendable usar mascarillas de tela ni caseras. En caso de utilizar una mascarilla hay que tener en cuenta que son de un solo uso, por lo que no se pueden quitar y volver a poner después. No obstante, dado que ahora mismo es complicado adquirirlas, puede valorarse la prolongación de su uso o reutilización limitada siempre que se sigan estas recomendaciones del Consejo General de Enfermería:

-Lavarse las manos con agua y jabón o soluciones hidroalcohólicas antes y después de tocar o ajustar la mascarilla.

-Usar un par de guantes limpios (no estériles) cuando se ponga la mascarilla y realizar la verificación del sellado. Posteriormente desechar los guantes.

-Entre un uso y otro conservarla en una bolsa limpia, seca y transpirable.

-No se recomienda un uso prolongado de más de 8-12 horas, sea este continuado o intermitente.

-En el caso del personal sanitario, no es posible reutilizarla cuando se ha usado en procedimientos con una cantidad importante de aerosoles, está contaminada con secreciones, dañada o sea difícil respirar.