Vacuna de Pfizer contra la covid-19. / Reuters

El presidente de Pfizer advierte que hará falta una cuarta dosis

El responsable de la farmacéutica destaca que las vacunas contra la covid han resultado muy efectivas «para reducir muertes y hospitalizaciones», pero su protección «no dura mucho»

MERCEDES GALLEGO Corresponsal en Nueva York

En la mayoría de los países han caído los pasaportes covid y las mascarillas, pero la pausa puede ser temporal. El presidente de Pfizer, Albert Bourla, dijo el domingo a la cadena CBS que hará falta una cuarta dosis de la vacuna.

«Vienen muchas variantes», advirtió. «Omicron fue la primera en evadir de forma habilidosa la protección que la vacuna está dando». Nótese que el ejecutivo de Pfizer ya no habla de inmunidad, sino de «protección», porque la vacuna se ha demostrado incapaz de evitar los contagios.

Después de dos años de pandemia y tres rondas de vacunas, que tienen muchos efectos secundarios para una parte de la población, y encima no han impedido en muchos casos los contagios, la sociedad no quiere oír hablar de una cuarta dosis. Bourla reconoce el pecado capital de las vacunas para la covid, pero apunta que han resultado muy efectivas «para reducir muertes y hospitalizaciones». Con todo, incluso ese beneficio es efímero, porque la protección «no dura mucho», admitió. «Hará falta una cuarta dosis, por ahora».

Pfizer ya corteja a la nueva dosis con la Food and Drug Administration (FDA) -agencia estadounidense del medicamente-, a donde ha remitido «los datos» que ilustran sus declaraciones televisivas. «Ya veremos lo que dicen los expertos fuera de Pfizer», zanjó.

Las autoridades sanitarias de EEUU, Canadá, Dinamarca, Suecia y Chile, entre otros países, han aprobado esa nueva dosis de refuerzo para ancianos y adultos con problemas de inmunodeficiencia, pero en Israel los expertos coincidieron con la farmacéutica. Desde el 3 de enero se ha proporcionado progresivamente a la población mayor de 18 años, porque las pruebas demostraron que la concentración de anticuerpos aumenta más del 500% a la semana de recibir la cuarta dosis, aunque todavía se evalúa si eso es correlativo al riesgo de contagio y la severidad de la enfermedad.

De hecho, un estudio posterior de la universidad australiana de New South Wales cree que las vacunas mRNA alcanzan su «techo de inmunidad» después de la tercera dosis, concluyó la inmunóloga Miles Davenport. Según ese estudio, la cuarta dosis restaura el nivel de anticuerpos observado con la tercera dosis pero sólo proporciona una «modesta protección» contra la infección.