Las farmacias impulsan cambios tecnológicos por la crisis sanitaria

Las boticas canarias desarrollan en 20 días nuevos programas de atención que habían previsto implementar en dos años. La receta electrónica también llega a la medicina privada de las islas

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha cambiado la vida cotidiana en todo el mundo afectado a múltiples sectores. Las farmacias no son ajenas a estos cambios que se imponen por el estado de alarma al que aún le queda, al menos, una semana de vigencia. De hecho, han impulsado modificaciones e implementado nuevos programas de atención que tenían previsto hacer «en año y medio o dos años» en solo veinte días. Así lo reconoce el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas, Juan Ramón Santana Ayala. «Cuestiones que teníamos pendientes para desarrollar a lo largo de un año o dos las hemos cambiado en quince o veinte días», afirma.

Uno de los primeros cambios fue el que llevó a cabo el Servicio Canario de Salud con respecto a las recetas electrónicas. Con la intención de que la ciudadanía no tuviera que acudir al centro de salud para renovar sus recetas se organizó la cita telefónica y la renovación automática de la misma. Además, se pueden retirar lo medicamentos solo con la tarjeta sanitaria y a través de un código QR que se le envía a los y las pacientes a través del móvil.

«Que no caduquen los planes y que se renueven automáticamente para no tener que ir al médico para renovar las recetas es un gran avance», señala Santana Ayala.

También se ha cambiado la llamada «fecha de cobertura» haciendo que se «alargue», lo que significa, explica el presidente del colegio farmacéutico, «que los medicamentos no les vayan saliendo de uno en uno». En la receta electrónica cada medicamento se activa según el número de dosis que contiene, lo que obliga a ir varias veces a la botica para completar el tratamiento. Con este cambio, explicó Santana Ayala, se evitan estos desplazamientos.

Además, señaló el presidente del colegio de farmacéuticos, «se han modificado una serie de cuestiones bastante importantes no solo la parte pública». Así, añadió, «probablemente en breve tendremos la receta electrónica privada. Se podrá ir al médico, este prescribirá y con un documento o código QR se pasará por escáneres de la farmacia, que ya estamos utilizando para la validación de la receta electrónica de la sanidad pública».

También se permitirá que el personal sanitario pueda enviar este código por correo electrónico o por WhatsApp con un código de barras que, al validarse, anulará la receta, con lo que no se podrá reutilizar, explicó Santana, quien adelantó que ya estaban habiendo las primeras pruebas al respecto.