El presidente de Perú, Pedro Castillo, se vacuna contra la covid. / AFP

Lambda, la variante que aspira a sustituir a Delta

Predominante en Perú, la mutación supone menos del 1% de los casos en España, pero tras varios brotes, su prevalencia en Cantabria alcanza el 40%

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

La pandemia de la covid-19 repunta en todo el mundo principalmente por la variante Delta, el doble de contagiosa que el virus originario de Wuhan y que alcanza prevalencias altísimas, por encima del 80% en la Unión Europea, en Estados Unidos o en países asiáticos como Tailandia. Su capacidad infectiva es enorme y ha conseguido colonizar prácticamente todo el nicho ecológico, eliminando a Alfa, la variante británica.

La sombra de Delta, una subvariante que apareció primero en la India, es tan alargada que a su alrededor apenas se han podido desarrollar otros sublinajes, como Beta (Sudáfrica) o Gamma (Brasil), que en su momento encendieron las alarmas. Únicamente una variante se ha abierto hueco, aunque sólo en Sudamérica, entre todos los casos de Delta. Siguiendo con el alfabeto griego, utilizado para nombrar las variantes del SARS-CoV-2, se trata de Lambda, también llamada andina por su país de origen, Perú. A principios de verano, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que Lambda ya está presente en 40 países y la incluyó en su listado de 'variantes de interés' (VOI), una especie de segunda categoría, por detrás de la lista de 'variantes de preocupación' (VOC). «La estamos siguiendo de cerca, estamos hablando mucho de ella y estamos intentando recolectar toda la información posible», explicó la semana pasada la doctora Maria Van Kerkhove, epidemióloga jefe de la OMS, que mostró su «preocupación» porque puede ser tan peligrosa o más que Delta.

Lambda pertenece al linaje C 37 del SARS-CoV-2 (un linaje es cada una de las ramas que surgen del virus) y presenta siete mutaciones de la proteína espiga del virus (entre ellas, L452Q, G75V, T76I, F490S y D614G) que pueden aumentar su escape vacunal, su contagiosidad e incluso la posibilidad de reinfección en personas que ya han pasado la covid-19, según un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Nueva York que aún está pendiente de revisión.

Lambda ha llegado a cuarenta países, pero sólo es predominante en Perú, donde se detectó por primera vez, en agosto de 2020, y representa el 70% de los casos, según el Gobierno del país, aunque tambien tiene una alta incidencia en Chile (21% del total de casos), Ecuador (11%) o en las comunidades latinoamericanas de Estados Unidos, de acuerdo a la web outbreak.info, que recopila datos de todo el mundo sobre la pandemia.

El último documento sobre variantes del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), dirigido por Fernando Simón, confirma que Lambda cuenta con «mutaciones posiblemente relacionadas con aumento de transmisibilidad y escape a la respuesta inmune frente a variantes previas», pero su prevalencia en España se sitúa aún por debajo del 1%.

Sin embargo, en algunas autonomías la presencia de Lambda sí alcanza niveles altos. Tras varios brotes por esta variante, uno de ellos con más de 90 positivos, el Gobierno de Cantabria estima que ha supuesto hasta el 40% de los casos semanales en su comunidad, y el País Vasco ha notificado ya 14 contagios. La base de datos de Gisaid, la plataforma internacional de secuenciación genómica del SARS-CoV-2 avalada por la Comisión Europea, estima los casos totales de Lambda en el país en 115. La cercana relación de España con Latinoamérica puede ser un factor que aumente el número de contagios por esta variante en las próximas semanas, pero los expertos, por ahora, no creen que pueda sustituir a Delta como linaje predominante.

Y de hecho, recuerdan que la vacunación masiva es la mejor manera de parar todas las variantes del virus. «Incluso frente a la agresiva variante delta, las vacunas han mostrado una gran capacidad para prevenir la enfermedad y la transmisión del virus», señala Guillermo López Lluch, catedrático del área de Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide.