Un niño con un exoesqueleto pediátrico / Fundación NIPACE

El primer exoesqueleto infantil del mundo llega a España

Trescientos niños con parálisis cerebral de Guadalajara serán los primeros en utilizar este robot que les ayudará a caminar

J.M.L. Guadalajara

Hace unos meses, el entonces ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, anunció la obtención del marcado CE del exoesqueleto pediátrico «Atlas 2030», un dispositivo creado por la empresa española «Marsi Bionics» con científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y de la Universidad Politécnica de Madrid. La Fundación NIPACE, de Guadalajara, que ofrece terapia a unos 300 niños con parálisis cerebral, ha sido el primer centro del mundo en adquirirlo y este viernes lo presentó públicamente.

El dispositivo, que ha costado 100.000 euros, se acopla al cuerpo de cada niño y, mediante la inteligencia artificial con sensores con forma de músculos, consigue interpretar la intención de movimiento al caminar aportando la fuerza y estabilidad necesarias para lograrlo. «El exoesqueleto permite que a niños pequeños de corta edad empezar a entrenar la marcha de caminar cuando su cuerpo fisiológicamente les pide andar», explica Ramón Rebollo, presidente de NIPACE.

Efectos psicológicos

 

El aparato, que también es aplicable a niños con atrofia muscular espinal, trabaja la espasticidad, es decir, la rigidez y tensión muscular propia de la parálisis muscular, y a nivel psicológico tiene un gran impacto en el niño ya que le permite realizar actividades hasta ahora impensables. De hecho, el exoesqueleto se ha probado con niños de entre 3 y 9 años durante tres sesiones con un resultado positivo: la espasticidad de los músculos de sus piernas se redujo significativamente y se redujeron la mayoría de los límites articulares.

Según la directora de Terapias y Familia de esta fundación, Nora Sanz, «la adquisición del Atlas 2030 supone poder ofrecer a los pacientes más pequeños todas las ventajas de una neurorrehabilitación en posición bípeda que hasta ahora no se les podía ofrecer y es un salto cualitativo en la rehabilitación de los más pequeños con parálisis cerebral». Actualmente, la parálisis cerebral es la lesión motora más común en la infancia afectando a las habilidades motoras, el movimiento y la postura del niño.