Pedro Sánchez y Salvador Illa, durante la presentación del libro. / Efe/Vídeo: Atlas

Illa: «Lo más difícil fue prohibir que los familiares acudieran a los funerales»

El exministro de Sanidad defiende su gestión de la pandemia y cree que el confinamiento fue «un acierto porque mejoró la situación de las UCI»

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

El 10 de enero de 2020, la vida de Salvador Illa cambió para siempre. Ese día, este político catalán poco conocido, antiguo alcalde de un municipio relativamente pequeño, La Roca del Vallès, recibió la llamada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para pedirle que se convirtiera en ministro de Sanidad. Nadie imaginaba que, solo dos meses más tarde, Illa, filósofo de formación con pocos conocimientos entonces del mundo sanitario, como él mismo reconoce, sería el principal responsable de la gestión en España de la peor pandemia del último siglo. El exministro ha recopilado sus recuerdos en el libro 'El año de la pandemia', publicado por Península y con prólogo de otro de los protagonistas de aquellos días, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón.

El confinamiento domiciliario del 14 de marzo fue «una decisión acertada» en la que intervinieron muchas personas, pero que al final se tomó entre Illa y Sánchez, relató este miércoles el político catalán durante la presentación de la obra. «Con el presidente establecí una relación de franqueza. Vimos claramente que debíamos tomar medidas basadas en criterios científicos y racionales y no podíamos demorarnos ni un segundo más en reducir la movilidad. Fue un acierto porque nos ayudó a reducir la ocupación de las UCI, que entonces era lo más preocupante», apuntó.

Pero las cifras de contagios y fallecidos se dispararon y España se enfrentó a la realidad más dura. El 2 de abril, cuando se registraron 950 fallecidos por covid-19, fue uno de los momentos más difíciles, rememoró Illa. El otro, «cuando tuvimos que prohibir que los familiares acudieran a los funerales de sus seres queridos fallecidos». La situación de las residencias de ancianos, donde 23.000 personas han muerto por el virus desde marzo del 2020, también puso a prueba la resistencia del Gobierno. «Pero esos obstáculos se fueron superando», indicó.

Pasados los peores días llegó la desescalada, que fue un proceso que se hizo «correctamente». «Sobre todo, me sorprendió el comportamiento cívico de los ciudadanos. La gente tuvo conciencia de que estábamos en una situación muy delicada y de que las cosas no se hacían porque sí», agradeció Illa, que durante la emergencia sanitaria se aisló de la crítica partidista. «No leía la prensa. Teníamos el objetivo de salvar vidas y hacíamos lo que había que hacer. A lo nuestro».

El exministro de Sanidad reivindicó la campaña de vacunación, que abrió la puerta de la esperanza. «A finales del verano del 2020 vi que habría una vacuna en la Navidad de ese año», contó. «Pero mucha gente no pensaba que España pudiera vacunar a tantos millones de personas. Y se hizo. E incluso nuestro país va a salir de la pandemia habiendo creado una vacuna contra la covid», enfatizó.

«España se comportó con mucha decencia», insistió. «En un momento muy complicado se actuó con racionalidad, haciendo lo que se podía hacer. Y lo que vivimos aquel año es una reivindicación de la política porque se recuperó el valor de las instituciones», resumió el ahora líder de la oposición en Cataluña, que cree que las sociedades occidentales han aprendido lecciones de la pandemia: «Teníamos una cierta arrogancia, pensábamos que esto no podía suceder aquí, pero sucedió. También hemos tomado conciencia de una visión comunitaria, de que todos tenemos que colaborar. Y de que la sanidad tiene que ser fuerte y que la política tiene que ser útil», dijo.

Los miembros del Gobierno, del actual, pero también del de marzo de 2020 (al acto acudió hasta el exministro José Luis Ábalos), arroparon ayer a Illa. A la cabeza, el presidente Pedro Sánchez, que evocó los días más duros: «Casi hubo que empezar de cero para hacer frente a un enemigo colosal del que solo conocíamos su virulencia», reveló Sánchez, que subrayó el papel de los profesionales sanitarios, «nuestra primera barrera de contención». Además, el presidente destacó que Illa «reúne las cualidades necesarias para convencer a la población de que era necesario tomar medidas tan duras como el confinamiento». «Eres un hombre bueno y fue un honor luchar contra la pandemia a tu lado», proclamó.