Jacob Lorenzo, director del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de la ULL. / C7

«Ahora hablamos de la viruela del mono, pero hay del camello, del conejo, de las vacas...»

Jacob Lorenzo, director del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de la ULL, advierte de que el cambio climático y el consumo desaforado propician la aparición de virus con los que la humanidad nunca ha estado en contacto

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO Las Palmas de Gran Canaria

El director del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de la Universidad de la laguna (ULL), Jacob Lorenzo, resalta la labor de los servicios de vigilancia sanitaria para hacer frente a los nuevos virus que llegan a Europa por la globalización, y advierte de que el cambio climático y el consumo desaforado hará que surjan nuevas cepas con las que la humanidad nunca ha estado en contacto.

-Por la racha que llevamos ¿nos vamos a tener que acostumbrar a que a cada poco surja un nuevo virus?

-Esperemos que no, por el bien de la humanidad, pero es un deseo. Lo cierto es que vamos a estar en contacto con patógenos emergentes y con algunos de ellos la humanidad no ha tenido contacto. Hay algunos virus, como el virus Nipah que están en la zona de la India e Indonesia que llevan años amenazando y, al final, la globalización hará que llegue a nuestras fronteras, como las fiebres hemorrágicas que nos han llegado. Lo importante es prevenir, tener sistemas de vigilancia como el de nacional o en Canarias nosotros y tener sistemas de alerta que nos permita controlar la expansión. Si no detectáramos el patógeno se expandiría tranquilamente.

«Los nuevos virus son consecuencia del cambio climático. Somos nuestros propios enemigos»

-La ciencia apunta al cambio climático y al desarrollo económico.

-Por el cambio climático las enfermedades zoonóticas, que son las que se trasmiten de animales a seres humanos, están aumentando. Los animales estaban en zonas aisladas, pero con el desarrollo que llevamos, arrasando el territorio, como por ejemplo en el Amazonas, urbanizamos entramos en contacto con animales como los murciélagos, que ya conocemos que trasmiten el virus del Nipah, que produce fiebres hemorrágicas. Es lo que ocurre con el SARS-CoV-2 o el MERS-CoV. Son virus que nunca habían estado en contacto con nosotros y nuestro sistema inmune no estaba preparado. Hasta que no encontramos una vacuna o un tratamiento no tenemos ninguna defensa, ningún arma contra estos. Yo siempre pongo un ejemplo. Por mucho que toques una mesa y te lleves los dedos a la boca son bacterias y virus que ya nuestro sistema inmune conoce y los eliminamos, pero ante patógenos con los que nuca hemos estado en contacto nuestro sistema inmune no sabe actuar.

-Tampoco sabemos cómo actuar en general. Con la covid empezamos usando guantes y no mascarillas.

-Claro. El problema es que al ser patógenos nuevos o emergentes sabemos muy poco sobre ellos. No se estudian. Hay pocos centros, muy pocos centros internacionales que lo hagan por lo que el conocimiento que tenemos sobre ellos es mínimo y es ocurren eventos como con el coronavirus cuando vamos recopilando datos y vamos viendo cómo se comporta. Al final vamos pasito a pasito estudiando este tipo de patógenos. Me gustaría decir que esto no ocurrirá tan frecuentemente, pero sí, ocurrirá.

-No pinta un panorama muy halagüeño...

-Es que incluso nos puede pasar con mosquitos, garrapatas, pulgas... Recuerda el zika. Si permitimos que vectores, que son estos organismos que transmiten enfermedades infecciosas a las personas, entren en nuestro territorio al final favorecemos expansión de las enfermedades. Estos llegan con el comercio, en contenedores de los barcos, en cruceros, en aviones... Es la globalización. No podemos evitarlo y por mucho que pase, como la pandemia, se nos olvida porque todo es consumir de forma desmesurada: viajes, combustibles. Aunque suban los costes seguimos maltratando los recursos que tenemos. Somos nuestros propios enemigos.

- ¿Cuántos virus emergentes están en estos momentos bajo la lupa de la ciencia?

-Hay muchas enfermedades de virus de origen desconocidos, pero ahora que solo hablamos de la viruela del mono, es que también hay viruela del camello, del conejo, de las vacas, del mapache... Hay casos descritos. Está el Nipah, que es el que más está llamando la atención, pero hoy hay más casos de enfermedades como Lyme, que la trasmiten las garrapatas. La fiebre hemorrágica de Crimea Congo ya está en Estados Unidos y Europa...

-¿Tiene Canarias algún peligro evidente en este sentido?

-Ahora es superimportante la vigilancia entomológica porque si entran los vectores en nuestro territorio detrás están los patógenos. Ya tuvimos un susto en Fuerteventura el mosquito Aedes aegypti y ahora estamos con la vigilancia en La Palma tras encontrar dos larvas. Prevenir es el arma más importante que tememos, prevenir y seguir los informes de la OMS y del centro de control español y, por qué no decirlo, nuestro Instituto de Enfermedades Tropicales. Estamos viendo qué patógenos están en África y en los últimos años, por las migraciones con Cuba y Venezuela con casos importados de dengue

-Volviendo al calentamiento global y, en concreto al deshielo. ¿Es ciencia ficción o podría haber debajo virus desconocidos?

-No es ciencia ficción.