Ignacio Pérez

El Gobierno vasco advierte de la gravedad de la nueva oleada

Los 338 casos registrados este miércoles en Euskadi son similares a los registrados durante los días de confinamiento

TERRY BASTERRA Bilbao

La consejera de Salud del País Vasco, Nekane Murga, ha pintado un panorama preocupante por la imparable evolución de la covid-19 en Euskadi, que ayer registró 338 nuevos contagios detectados mediante pruebas PCR, lo que supone 97 más que el día anterior. Unos datos que no se producían desde principios de abril, cuando todavía estábamos confinados en casa. Vizcaya es, de nuevo, el territorio que concentra la mayor parte de los casos, en concreto 233. En Álava, por su parte se han contabilizado 44, mientras que en Guipúzcoa 57. Según los últimos datos del Departamento vasco de Salud, a lo largo de la jornada de ayer se han efectuado en la comunidad autónoma un total de 5.617 pruebas PCR.

Murga recordó que la pandemia sigue siendo tan «grave» como en marzo. «Los que piensan que el virus es más débil y menos letal están equivocados», insistió. Y se mostró preocupada por el incremento de casos en grandes poblaciones como Bilbao, Barakaldo, Vitoria y otras «con gran movilidad». «Estamos ante la segunda ola de la epidemia», constató. La intensidad «es similar a la que tuvo en marzo» y puede generar «una enfermedad de alta gravedad; puede provocar la muerte y crear secuelas permanentes como fibrosis pulmonar».

La consejera ha puesto especial énfasis en recordar «que es mejor estar a dos metros que a metro y medio», y que los nuevos contactos están relaciones «con el ocio nocturno» y «con las conversaciones que mantenemos en las terrazas sin mascarillas».

En estos momentos hay «más de 2.000 personas detectadas con infección activa en Euskadi, por lo que se está haciendo seguimiento a más de 10.000 que son contactos estrechos». Para conseguir el «control» es necesario hacer «bien el aislamiento».

El pasado domingo la consejera de Salud fijó los niveles deseables dentro de los cuales la evolución del virus en Euskadi se consideraría bajo control. Ante la pregunta '¿A partir de qué cifras darían la situación por descontrolada?', la respuesta de Nekane Murga en una entrevista publicada por El Correo fue clara: «Lo ideal es que los datos semanales no reflejen un aumento superior al 5% o 10% con respecto a la semana anterior». Pues bien, ese escenario deseado está lejos en estos momentos. Euskadi ha registrado 1.409 casos en los últimos siete días. Suponen un 56% más que los 903 positivos contabilizados en el periodo anterior.

Son cifras que no invitan al optimismo, pero que dibujan una realidad: la de que cada vez se registra una mayor difusión del virus en el País Vasco. Una escalada que aún no da muestras de frenarse. Más bien todo lo contrario. Este miércoles se notificaron otros 241 positivos, el segundo registro más alto desde la reactivación del virus. Y otro dato nada halagüeño. El incremento de casos experimentado esta última semana es, de largo, muy superior al del 20% que se registró la anterior. Queda confiar en que dentro de unos días se comience a ver el efecto del paquete de restricciones aplicadas al ocio nocturno para frenar los contagios en este ámbito. Estas acciones, junto a la obligación del uso de mascarilla y los cribados masivos -solo el martes se realizaron 5.359 PCR, el día que más de las dos últimas semanas- son las principales herramientas que prevé utilizar el Departamento de Salud para contener la curva epidémica. La consejera confía en que lo lograrán, como aseguró.

Los datos de los últimos días muestran con claridad dónde están las zonas 'calientes' en Euskadi. La situación en Gipuzkoa está controlada. Tras comenzar en este territorio la reactivación del coronavirus en Ordizia, Tolosa, Zarautz y Getaria, todos estos focos parecen atajados. Al menos los datos diarios no reflejan ningún aumento llamativo más allá de los nuevos casos fruto de contactos directos de anteriores positivos. Y cada vez son menos. Este territorio acumula cuatro días seguidos con menos de 30 contagios diarios. Los focos de las localidades limítrofes de Ermua y Eibar, con varios cientos de contagiados, experimentan una tendencia similar y dan síntomas de sofocarse.

Sucesión de focos

Pero en las capitales de Bizkaia y Álava la situación es otra. Las infecciones entre vecinos de ambas ciudades han disparado al alza los casos en las provincias de las que son cabecera. En especial en Bilbao. La capital vizcaína registró este miércoles 91 de los 155 casos en el territorio. No es algo aislado. Suma 510 en la última semana y está afectada por varios brotes, los más preocupantes son los ligados a dos grandes discotecas, que han obligado a Osakidetza a realizar cribados masivos entre sus clientes para tratar de controlarlos cuanto antes y evitar una transmisión comunitaria descontrolada.

En otras localidades vizcaínas como Barakaldo, Erandio, Basauri, Getxo o Portugalete continúan sumando casos fruto de los focos que tienen activos. En la última semana han sido 53 los municipios de esta provincia que han tenido, al menos, un caso entre sus vecinos. Álava, por su parte, sufrió este miércoles un fuerte repunte de positivos con 58 contagios, la mayor parte de ellos en Vitoria. La tendencia esta última semana en el territorio alavés es dispar. Alterna días con un alto número de casos, como este miércoles o el 1 de agosto -ese día hubo 62 positivos-, con otros de baja incidencia. Por ejemplo, el lunes solo se detectaron 13 contagios.

Eso sí, aumenta también, aunque de forma más ligera, el número de hospitalizados en Euskadi. Hay 57 personas en planta y otras tres en estado crítico en las UCI. A lo largo del martes fueron ingresadas diez personas tras complicarse su estado de salud.

Otro aspecto que no deja tampoco de ir a más es la edad media de los contagiados. Los últimos casos confirman esta tendencia. La franja entre 30 y 49 años es la más numerosa. Suyos son 93 de los últimos 241 casos, aunque los jóvenes mantienen una proporción importante de contagios, con 57 positivos en chicos de entre 10 y 29 años.