Jovenes practican el botellon en Bilbao. / R.C.

Crece la preocupación por el consumo de alcohol entre los menores

El 58,5% reconoció haberlo consumido en el último mes y el 17,2% dijo haber viajado como pasajero en un vehículo conducido por alguien bajo sus efectos

R.C.

El día 15 de noviembre se celebra el Día Mundial Sin Alcohol. Por ello, el Ministerio de Sanidad acaba de publicar la primera edición de la 'Monografía de Alcohol del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones', elaborada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, que recoge la información más relevante sobre el consumo de alcohol y sus consecuencias en España.

El alcohol supone un importante factor de riesgo de enfermedades y de mortalidad. De hecho, es la sustancia psicoactiva más consumida por la población general en todas las edades. Pero el problema es especialmente preocupante entre las personas jóvenes y menores, que además son más vulnerables a sus efectos.

En el año 2018/19, el 77,9 % de los estudiantes de 14 a18 años reconoció haber consumido alcohol alguna vez en la vida, el 77,5% algún día en el último año y el 58,5% en el último mes. Además, es superior en las chicas que en los chicos, situándose la edad de inicio en los 14 años de media.

Asimismo, se apreció un repunte de intoxicaciones etílicas agudas en todos los tramos de edad y en ambos sexos. En el grupo de menores de edad (de 14 a 17 años) un 47,1% de los chicos y un 52,3% de las chicas dice que se ha emborrachado alguna vez.

Conductas de riesgo

La ingesta intensiva de alcohol se asocia en muchas ocasiones a determinadas conductas de riesgo. Por ejemplo, el 2,7% de los estudiantes reconoció haber conducido un vehículo bajo los efectos del alcohol en el último año y el 17,2% dijo haber viajado como pasajero en un vehículo conducido por alguien que estaba bajo los efectos del alcohol. Además, el 16,9% dice haberse visto implicado en una pelea o agresión y el 30,6% haber mantenido relaciones sexuales sin preservativo en esta situación.

Cabe destacar que el 94,9% de los estudiantes de 14 a 18 años señaló no haber tenido ninguna dificultad para conseguir bebidas alcohólicas. Y además, el 37,7% de las personas menores de edad accedieron directamente al alcohol, por ellos mismos (29,2 %) o a través de otros menores (8,5%).

En la población general de 15 a 64 años el consumo de alcohol es también elevado. El 77,2% admite haberlo consumido durante el último año y el 63% durante el último mes, hecho que no ha disminuido en los últimos veinte años. Un 8,8% declaró consumirlo a diario.

Se aprecia una consolidación del cambio en el patrón de consumo, alejándose del consumo diario tradicional. El 19,4% declaró haberse emborrachado en el último año y el 15,4% en el último mes, el dato es mayor en los hombres y personas jóvenes, con tendencia ascendente en los últimos años.

Aumento del riesgo

Un dato de especial interés es la estimación del porcentaje de población que estaría consumiendo alcohol por encima del nivel considerado de bajo riesgo. Así, el 18,6% de las personas de 15 a 64 años presenta un consumo por encima del nivel considerado de bajo riesgo.

Las muertes asociadas al alcohol han aumentado en los últimos años, situándose por encima de los 700 en el año 2018.

Dentro de la red de atención a drogodependencias y adicciones, en nuestro país el alcohol es responsable del mayor número de admisiones a tratamiento, con una tendencia en ascenso y alcanzando las 27.209 personas en 2019, muchas más que las que buscan tratamiento por cocaína, cannabis o heroína. Además, se relaciona con el 40,3% de los episodios de urgencias hospitalarias por consumo de drogas, que se concentran entre las personas menores de 25 años (a pesar de que únicamente se registra el alcohol cuando aparece junto con otra droga).

Entre 2010 y 2017 se estima que se produjeron en España una media de 15.489 muertes atribuibles al alcohol al año, de las que el 55,7% son prematuras.