Los investigadores del CNIO Carolina Villarroya y Marcos Malumbres.

Científicos españoles estudian el increíble caso de una mujer que superó doce tumores

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas está convencido de que hallarán en ella nuevas formas de diagnóstico temprano y de tratamientos de inmunoterapia

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

A veces la realidad supera a la ficción incluso en la ciencia. Una mujer de menos de 40 años ha vencido ya la batalla a doce tumores diferentes, cinco de ellos malignos y todos provocados por una mutación en un gen esencial para la vida, que heredó de ambos padres. Ninguno de esos cánceres llegó a desatar una metástasis. Los doce fueron superados en la mayoría de las ocasiones con cirugía y en otras, las menos, con tratamientos convencionales de quimioterapia y radioterapia. El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que ha investigado el caso, está convencido de que esta historia, «excepcional», abrirá nuevas formas de diagnóstico precoz y tratamientos inmunoterápicos aún más innovadores que los actuales.

«Estamos ante algo único», ha valorado este miércoles para este diario la investigadora Carolina Villarroya, que firma el estudio junto al jefe del Grupo de División Celular y cáncer del CNIO, Marcos Malumbres; la jefa de la unidad de Citogenética, Sandra Rodríguez-Perales; y el que fue jefe hasta el pasado enero de la Unidad Clínica de Cáncer Familiar, Miguel Urioste. El exhaustivo trabajo, que se ha publicado en la revista 'Sciences Advances', relata cómo el sistema inmunológico de la paciente es capaz de generar de forma natural una potente respuesta inflamatoria que combate los tumores. Lo hace, según explican, gracias a una mutación en un gen llamado MAD1L1, heredada por partida doble, a través tanto de su padre como de su madre. El estudio ha permitido, además, el desarrollo de una nueva técnica de investigación, el análisis unicelular, que detecta tumores en etapas tempranas, incluso la predisposición a desarrollarlos.

Abocada a la muerte

Hay diversos aspectos que hacen único el caso de esta mujer; y todos ellos abrirán –o así se espera– un amplio conocimiento en la lucha frente a las enfermedades tumorales. Lo más llamativo de todo es que la paciente llegara a nacer con una mutación como la suya que, cuando procede de ambos progenitores, desemboca irremediablemente en la muerte del embrión, según detalla Malumbres. El suyo es el primer caso descrito en humanos de este nuevo síndrome, pero cuando se ha visto en modelos animales, el feto nunca ha logrado sobrevivir. «Todavía no entendemos cómo la mujer logró superar la etapa embrionaria, y mucho menos cómo ha podido vencer todas estas patologías», explica sorprendido el científico.

LAS CLAVES:

  • El origen. Los tumores, cinco de ellos malignos, se deben a una mutación en un gen que la paciente heredó de ambos padres

  • Lo más curioso. Los científicos creen que la causa de sus cánceres es también el escudo que le protege de las metástasis

  • Primer caso en humanos. Todos los animales estudiados con el mismo fallo genético murieron antes de nacer

Tienen tres teorías. Los investigadores sospechan que esa mutación doble en el MAD1L1 –un gen «esencial en el proceso de división y proliferación natural de las células– provoca en la paciente lo que los expertos llaman inestabilidad genómica. Esa falta de equilibrio genético le predispone a sufrir cánceres, pero al mismo tiempo se cree que evitaría que progresen. «Acaban acumulando tantas mutaciones que finalmente ninguna progresa», explica Villaroya.

La proteína de la longevidad

En esa dificultad que encontrarían los tumores para desarrollarse en ella intervendría –y son solo teorías– un sistema inmune muy potente, quizás reforzado por una condición genética única. Y algo, por último, «muy curioso». Los investigadores han visto que la paciente de los doce tumores presenta unos niveles muy elevados de una proteína mitocondrial llamada humanina, que se secreta en condiciones de estrés. Todavía se ignora su papel, pero sí se sabe que estas humaninas protegen frente al alzhéimer y están relacionadas con una mayor salud y longevidad.

Uno de los aspectos que más intrigó al equipo científico fue la facilidad con que desaparecieron los cinco cánceres agresivos que padeció, un sarcoma, uno de colon, otro de cérvix, un adenocarcinoma, y un tumor uterino. La hipótesis con la que trabajan es que la paciente –que se enfrentó por primera vez al cáncer siendo aún un bebé– es capaz de desarrollar una «respuesta defensiva crónica frente a estas células», que ayuda a que los tumores desaparezcan. De ahí, detalló Malumbres, que el CNIO quiera explorar ahora, con el conocimiento adquirido, nuevas formas de potenciar la respuesta inmune frente al desarrollo tumoral. Defensas naturales frente a la metástasis.

Nuevos cánceres

¿Cómo se encuentra ella ahora mismo? La mujer «presenta manchas en la piel, microcefalia y otras alteraciones»; pero a día de hoy está perfectamente sana, limpia de todo rastro de cáncer. Vive sola y hace una vida normal. Ha sido sometida al más exhaustivo estudio celular existente, el 'Single Cell'; y tampoco se descarta que en adelante pueda sufrir nuevos cánceres. De hecho, se conoce ya su mayor riesgo a desarrollar una posible leucemia.

La intención del CNIO es seguir trabajando con ella con todas las cautelas que exige la investigación con humanos. «Lógicamente, no es un ratón al que podamos monitorizar 24 horas al día. Si ella nos lo autoriza, nos gustaría seguir profundizando en este estudio, que abre grandes expectativas», adelanta Carolina Villarroya.