Foto de archivo de rastreadores en Infecar. / ARCADIO SUÁREZ

Canarias supera el pico de la séptima ola con las muertes aún al alza: 106 notificadas en un mes

Sanidad sitúa el máximo de contagios en las islas entre el 8 y el 10 de julio: «No sabemos la cifra total de casos, pero sí que están bajando de manera acusada»

Teresa Artiles
TERESA ARTILES Las Palmas de Gran Canaria

Canarias ha notificado desde el 1 de abril, con el inicio de la nueva estrategia de vigilancia y control de la covid, 42.577 contagios de coronavirus en mayores de 60 años y 273 de las 1.905 muertes registradas durante los más de dos años de pandemia, 106 de ellas en los últimos 30 días.

Y aunque los fallecimientos por la séptima ola que arrancó en la segunda semana de junio siguen al alza en el archipiélago, Sanidad da ya por superado el pico de contagios de esta nueva embestida del virus y «con mucha cautela» el de la presión asistencial en los hospitales que ha provocado.

El 12 de julio Canarias llegó al máximo de la incidencia acumulada de contagios a siete días en la población mayor de 60 años de la séptima ola, con 876,72 casos por cada 100.000 personas. Desde entonces el indicador, ya en riesgo medio, ha caído 331 puntos. El pico de la tasa a 14 días se registró el día 15, con 1.656,33 casos, y actualmente se sitúa en los 1.336.

Sin restricciones

A finales de marzo, con la sexta y más letal ola de la pandemia ya en descenso, cambió la estrategia de seguimiento y vigilancia del coronavirus en España, que se ha llamado de 'gripalización'. De informar diariamente de los positivos en toda la población, fallecimientos e indicadores asistenciales, se pasó a dos informes semanales -martes y viernes-con un seguimiento individual con pruebas diagnósticas solo a la población mayor y a la vulnerable. Y todo en un contexto de fin de restricciones colectivas y cambios en el protocolo como el no obligar a aislarse a los positivos asintomáticos o con síntomas leves.

En este escenario inició su ascenso en la segunda semana de junio la séptima ola de la pandemia, alentada por la propagación de las variantes de ómicron BA.4 y BA.5, muy contagiosas por escapar más a la protección de las vacunas, aunque con cuadros de la enfermedad menos graves. Según el último informe del Ministerio de Sanidad, de la semana del 10 de julio, estos sublinajes causan el 83% de los contagios en las islas.

De los 42.577 contagios en mayores de 60 años notificados en Canarias desde el 1 de abril más de la mitad, 22.803, se han registrado a partir del 10 de junio. Sanidad sitúa el pico de positivos de esta séptima ola entre el 8 y el 10 de de julio y, con mucha cautela, el de la presión asistencial el pasado día 19, cuando en los hospitales canarios estaban ingresadas 515 personas con el virus.

«Hay que poner toda la cautela, pero hay un descenso de contagios muy acusado, la bajada está siendo muy brusca, y ya tiene reflejo en la capacidad asistencial que pensábamos que iba a tardar un poco más», destaca Álvaro Torres, jefe de Epidemiología del Servicio Canario de Salud (SCS).

Infranotificación de casos

Sin datos oficiales sobre el total de contagios en la población desde el cambio de estrategia y conscientes de que hay «una infranotificación» de positivos en mayores de 60 años, Torres destaca que lo importante para analizar la evolución de la pandemia es la «tendencia» que permiten ver las cifras, y estas dicen el archipiélago lleva diez días «en negativo». «No sabemos la cifra total de contagios pero sí que están bajando de manera acusada», resume.

Lo que sigue en ascenso son las muertes de personas con covid. Julio va camino de ser el tercer mes con mayor mortalidad de la pandemia en las islas, tras enero, con 280, y febrero, con 142, en pleno azote de la sexta ola. Ahora en ese tercer lugar está agosto de 2021, con 112.

De momento, en julio y con datos hasta el día 22, ya se han registrado 96 fallecidos en las islas, a una media diaria de cuatro personas. En los últimos 30 días, desde el 22 de junio, la cifra se eleva a 106. El número más alto de muertes notificadas desde el cambio de estrategia se produjo en el último informe de este viernes, con 16 en tres días.

Torres admite que es un número elevado de muertes, pero matiza que muchas de las personas que fallecen ahora llevaban tiempo infectadas ingresadas en los hospitales y sufren otras patologías además de la covid. «Es una cifra importante, pero no llega ni por asomo a la sexta ola, calculamos que en esta llegaremos a un tercio», afirma.

Sí ha cambiado respecto a otras oleadas la edad media de fallecidos, que se ha elevado. «Ahora mueren muy mayores, la edad media está por encima de los 80 años y las muertes de menores de 60 años prácticamente han desaparecido», destaca el coordinador de la red de vigilancia epidemiológica en Canarias, quien incide en que «Canarias es de las pocas comunidades que hace la contabilidad de fallecimientos al día».

Gran Canaria, el epicentro

El semáforo covid de alerta sanitaria, que no conlleva restricciones, sitúa actualmente a Gran Canaria en el nivel 3 o de riesgo alto; Tenerife, La Palma y El Hierro están en el 2, con riesgo medio; y Lanzarote, Fuerteventura y La Gomera en el 1, de riesgo bajo.

Tras El Hierro, que por su poca población los contagios tienen un alto impacto en la incidencia acumulada, Gran Canaria, como en toda la séptima ola, es la isla con la tasa más alta en mayores de 60 años y con mayor presión asistencial en sus hospitales.

Mascarilla y tercera dosis

Canarias, y España, ha encarado la séptima ola sin ninguna restricción colectiva salvo el uso de mascarillas en recintos sanitarios y sociosanitarios y el transporte público.

Con el auge de los contagios, las autoridades sanitarias hicieron un llamamiento, como recomendación, a usar la mascarilla en interiores y a ponerse la dosis de la vacuna de refuerzo, que está en coberturas muy bajas sobre todo en la población más joven.

«No creo que sean necesarias en este momento medidas colectivas, pero sin duda recomiendo la mascarilla en lugares cerrados y cuando se vaya a interactuar con otras personas, sobre todo si son vulnerables, es una restricción individual muy ligera que creo necesaria en el momento actual», asegura el jefe de Epidemiología del SCS.

Una red de vigilancia «que no se va desmantelar» atenta a nuevas variantes

«No vamos a desmantelar nada de la vigilancia epidemiológica en Canarias, que básicamente son recursos humanos, y hay otras comunidades que sí lo han hecho», afirma el jefe de Epidemiología del Servicio Canario de Salud, Álvaro Torres.

El coordinador del equipo que controla la evolución del coronavirus en el archipiélago destaca que se ha aumentado el número de secuenciaciones para detectar la entrada de posibles nuevas variantes del coronavirus y que la previsión de los expertos en salud pública es que, tras esta séptima ola, haya un repunte en otoño-invierno, «porque no deja de ser un virus respiratorio».

Siempre con toda la cautela por lo imprevisible del comportamiento de las posibles nuevas mutaciones.

Para detectarlas, Canarias ha aumentado el porcentaje de secuenciaciones hasta el 30% de las muestras, entre ellas todas las de las personas migrantes que llegan a Canarias y dan positivo. «Esta medida está puesta en la estrategia nacional y no hemos detectado nada que no fuera normal», destaca Torres.

Respecto a centauro, que la OMS tiene aun como variante bajo monitorización, el jefe de Epidemiología destaca que «al contrario que cuando salió ómicron, los virólogos de momento no la ven preocupante y tenemos capacidad de secuenciación si aparece aquí».

Esta subvariante del SARS-CoV-2 se detectó por primera vez en India, donde no tienen la BA.4 y BA.5 como en Europa, «y ha barrido allí porque no tenían ninguna, pero tiene 16 mutaciones y de momento ninguna nos da una preocupación especial», explica Torres.