Canarias empieza a sancionar por no usar la mascarilla en locales

La suma de Valencia deja a Madrid y el archipiélago como las únicas regiones que no extienden el uso obligatorio de la máscaras. La Policía Canaria intensifica la vigilancia imponiendo multas por no llevar la protección en establecimientos

Hasta cinco expedientes sancionadores se abrieron ayer en una sola localidad canaria, Arona, en Tenerife, por no llevar la mascarilla en locales en los que no se podía mantener la distancia de metro y medio de separación entre personas. Este fin de semana el Gobierno canario ha intensificado la vigilancia para el cumplimiento de las normas higiénico-sanitarias contra el covid-19 y, en especial, para velar por el uso de la mascarilla en los lugares es los que es obligatorio su uso. No llevarla conlleva una multa de 100 euros.

En general, señalaron fuentes de la Delegación del Gobierno, la ciudadanía cumple con las reglas, pero sí ha llamado la atención que en muchos establecimientos propietarios y trabajadores ya no portaban la máscara de protección. Es lo que el portavoz del Gobierno canario, Julio Pérez, llamó el pasado jueves «relajación» en el cumplimiento de las normas de la «nueva normalidad».

El archipiélago y Madrid son las únicas dos comunidades que no han extendido el uso de máscaras más allá de lo que ya estaba establecido para la «nueva normalidad», es decir, en espacios cerrados sin ventilación y siempre que no se pueda mantener la distancia de metro y medio entre personas. Ayer se sumo a esta medida Valencia.

En la mayoría de las comunidades ha entrado en vigor esa obligatoriedad desde hace unos días, mientras que en otras se ha anunciado ya la medida.

Es el caso de Galicia, que empieza a partir de hoy a aplicar las nuevas normas del uso obligatorio de mascarilla «en todo momento» y como norma general, independientemente de que se guarde la distancia de seguridad de 1,5 metros.

También en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla se ha anunciado el uso obligatorio de ese sistema de protección, que estará vigente desde el lunes en Melilla.

Madrid, que no ha decretado su obligatoriedad, ha hecho un llamamiento a que los jóvenes la utilicen, mientras que Canarias por el momento la descarta, aunque ha dado instrucciones a las fuerzas de seguridad para reforzar la vigilancia de su uso en los encuentros lúdicos en bares y fiestas. El Gobierno canario mantiene que por la evolución de la pandemia en las islas, no es necesario extender su uso más allá de lo que ya es obligatorio, pero el presidente ha advertido de que si fuera necesario extenderá su uso.