Un agente de la Policía Municipal de Madrid, esta madrugada en la Puerta del Sol. / EP

Primer viernes sin alarma: tranquilidad en Madrid y 7.180 desalojados en Barcelona

La Policía de la capital refuerza sus controles por la festividad de San Isidro

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

La primera madrugada de viernes a sábado sin estado de alarma desde octubre dejó aglomeraciones en las calles de las principales ciudades españolas y aunque todos los ojos estaban puestos en Madrid, que celebra este sábado la festividad de San Isidro, los incidentes más notables sucedieron en Barcelona.

La Guardia Urbana desalojó durante la noche en diferentes puntos de la capital catalana a 7.180 personas que no mantenían las distancias de seguridad. Las reuniones más numerosas ocurrieron en las zonas de playa, en el paseo Lluís Companys y en el Born, donde los agentes desalojaron sin mayores problemas las concentraciones que excedían el número de personas permitidas, seis, según las restricciones decretadas por el Govern. Además, los miembros del operativo recordaron a los participantes la obligatoriedad del uso de las mascarillas. Una parte importante de las personas desalojadas eran turistas.

En Madrid, por el contrario, la noche fue «muy tranquila», en palabras de la delegada del Gobierno, Mercedes González. La mayor presencia policial que la semana anterior sirvió como disuasión a los botellones, aunque la Policía Municipal disolvió a grupos de jóvenes que bebían en la calle.

El dispositivo de Madrid se centró en la zona de Las Vistillas, donde se celebran tradicionalmente los principales actos nocturnos de San Isidro. Los controles de los agentes buscaron «hacer cumplir la normativa sanitaria y evitar la venta ambulante y el consumo de alcohol en vía pública», informó el Área de Seguridad y Emergencias que dirige Inmaculada Sanz. Al dispositivo habitual de 200 policías se sumaron el viernes 180 agentes municipales, el mismo número que reforzó este sábado el operativo, centrado esta vez en la pradera de San Isidro.

Y más allá de las grandes ciudades, todo el país notó un gran movimiento de población, principalmente, zonas costeras, como la Comunidad Valenciana, Murcia o Andalucía, y también la costa cantábrica, que se llenaron ayer de personas que querían disfrutar del primer fin de semana completo con libertad de circulación por el país.