22.000 farmacias se ofrecen a hacer test con la tarjeta sanitaria como requisito

En sólo una semana, a razón de 20 pruebas diarias en 10.000 oficinas de farmacia, 1,4 millones de españoles se someterían a dicho test. Hasta la fecha, el Ejecutivo no contempla ese escenario.

COLPISA / MADRID

Las 22.000 farmacias que operan en territorio español se ofrecen al Gobierno de coalición a que en sus establecimientos se puedan practicar test rápidos del coronavirus Sars-CoV-2. «Lo nuestro ha sido ofrecernos: Aquí estamos, utilícennos según nos necesiten’, les hemos dicho», explica Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. «Por el momento, desde el Ejecutivo no se nos ha pedido nada al respecto», añade.

Actualmente, España está realizando cada día alrededor de 1.300 test de diagnóstico rápido y más de 26.000 pruebas PCR (siglas en inglés de reacción en cadena de la polimerasa), según datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad.

Los test rápidos pueden ser de antígenos o de anticuerpos. Son pruebas portátiles y más baratas que el PCR. Los de antígenos detectan si un paciente alberga el virus. Los de anticuerpos, si ha generado defensas inmunes contra el patógeno, aunque no lo detectan directamente. En todo caso, sí pueden indicar si una persona ha superado la enfermedad.

En el caso de los PCR, cuya fiabilidad es mayor que la de los test rápidos, requieren del envío de muestras a un laboratorio de microbiología para su análisis. Esta técnica precisa de una muestra que se extrae de la nariz, de la boca o de la garganta del paciente.

«Si se nos habilita, lo haremos»

Jesús Aguilar es contundente en su exposición. Ahora mismo, la dispensación de autotest o la realización de pruebas rápidas en farmacias para detectar contagios de coronavirus es ilegal. Sin embargo, el gremio al que él representa ha puesto a disposición del Gobierno la red nacional de farmacias para lo que estime oportuno con el fin de paliar las consecuencias de la pandemia. Cada día, 2,6 millones de españoles acuden a un establecimiento de este tipo.

«Si se nos habilita para realizar test rápidos o para su dispensación, lo haremos. Como ya lo estamos haciendo con las mascarillas quirúrgicas en Cataluña y la Comunidad Valenciana”, añade. “Dos regiones que, en este sentido, se han adelantado al Gobierno».

Sin embargo, a pie de calle, en las farmacias cunde la desinformación. Algunos profesionales consultados por este periódico en Madrid sí admiten que la idea se ha comentado entre los compañeros de profesión, pero las autoridades competentes no les han hecho llegar ninguna información concreta al respecto. Probablemente, porque el Ejecutivo no ha tomado esa medida.

«Si nos dan un protocolo, no tendría que haber problema en hacer los test», afirma la encargada de la farmacia que hay en la esquina de la calle Eloy Gonzalo con Trafalgar en Madrid. Pero matiza: «Aunque claro, dependerá de cómo sea ese protocolo. Si implica tener una zona apartada y demás, nosotras no podríamos por falta de espacio».

Pero, como suele ocurrir, la opinión no es uniforme:»Ni podemos, ni debemos, ni queremos hacerlo», sentencia tajantemente otro profesional en la calle San Bernardo. «Eso es competencia del personal sanitario. Si yo quisiera pinchar a la gente me haría médico o enfermero».