El volcán de Cumbre Vieja sigue atrayendo la atención de turistas. / efe

Riesgo de derrumbes y escorrentías en La Palma por lluvia y ceniza

El aeropuerto vuelve a estar operativo, pero seis vuelos interinsulares han sido cancelados

CARMEN DELIA ARANDA

Las precipitaciones persistentes previstas para hoy y mañana en La Palma preocupan y mucho a los responsables de la gestión de la emergencia volcánica que han pedido a la población que, sobre todo mañana, evite circular por vaguadas o por debajo de laderas inestables, ante el riesgo de escorrentías y de derrumbes provocados por las lluvias.

«Se recomienda no transitar por las zonas de cauces ni estar a pie de fuertes pendientes», señaló la portavoz del comité científico del Plan de Emergencia Volcánica de Canarias (Pevolca), Carmen López.

Por su parte, el director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, pidió a la población que no se exponga a vaguadas donde se pueden dar episodios que pongan en peligro vidas y recordó la riada ocurrida en 1957 en el barranco de Amargavinos, en Las Breñas, donde 26 personas murieron en la mayor tragedia ocurrida en La Palma en el siglo XX.

«Desde los primeros días de la erupción, la posibilidad de tener precipitaciones intensas ha sido una de las preocupaciones del comité de dirección y del comité científico por los problemas de tráfico y el riesgo que pueda suponer para la vida de las personas», recalcó Morcuende. No obstante, el gestor de la emergencia subrayó que la lluvia será peligrosa en la medida que la población se exponga. «Lo problemático es estar en medio de un cauce cuando caiga 15 litros por metro cuadrado en una hora», manifestó.

Este miércoles, por quinto día consecutivo, se suspendieron los vuelos con La Palma y se espera que hoy el aeropuerto continúe inoperativo debido a que el viento seguirá moviendo la nube de ceniza hacia el este de la isla. Esta circunstancia empeorará la calidad del aire en los municipios de Santa Cruz de La Palma, Breña Alta y Breña Baja por la alta concentración de partículas en suspensión menores de diez micras.

En cuanto a la presencia de dióxido de azufre en el aire, los niveles ayer fueron buenos o razonablemente buenos en todas las estaciones salvo en El Paso y Los Llanos, donde fueron regulares.

Respecto al avance de las coladas, López informó de que han aumentado los canales activos, si bien la lava no está ocupando nuevos territorios. El principal aporte lávico circula por la colada 7, que fluye al sur de la montaña de La Laguna, y sobre la 4, algo más al sur. Ambos flujos se conectan antes de llegar a la costa para alimentar la nueva fajana que empezó a formarse el lunes. Esta nueva isla baja ya ha ganado 5 hectáreas al mar, adentrándose en él a una distancia máxima de 350 metros desde el acantilado, señaló López.

La superficie cubierta por la lava asciende ya a 1.088 hectáreas y el primer delta lávico, formado en la playa de Los Guirres, ocupa 43,46 hectáreas.

En relación a los parámetros que miden la actividad eruptiva, ayer se redujo el número de terremotos registrados a profundidades medias -sobre los 12 kilómetros-, mientras que la sismicidad a gran profundidad, a más de 20 kilómetros, se mantiene con un nivel intenso, si bien ha experimentado un ligero descenso respecto al lunes. El tremor -las vibraciones provocadas por la actividad eruptiva- continúa en niveles bajos y la deformación del suelo no presenta cambios.

La columna eruptiva alcanzó ayer una altura de 4.300 metros y el martes emitió a la atmósfera entre 1.300 y 18.000 toneladas de dióxido de azufre.