A la izquierda el CULP, a la derecha, la parte trasera del Insular. Ambos edificios estarán conectados. / Juan Carlos Alonso

La respuesta «definitiva» al colapso del Insular, el CULP, sigue sin fecha

Se retrasó su cesión y aún se está redactando el pliego para su demolición. Sanidad esperaba contar con la ampliación del Insular en 2023

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

Las condiciones del servicio de Urgencias del Hospital Insular «no son óptimas» en palabras del consejero de Sanidad, Blas Trujillo. El centro sanitario se ha quedado pequeño para la población a la que atiende y una de las zonas más afectadas es precisamente urgencias. Hace dos semanas una veintena de facultativos envió un escrito a la Consejería de Sanidad, a la dirección del área de salud de Gran Canaria y a la gerencia del Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno Infantil denunciando la precariedad en la que hacían su trabajo, lo cual afectaba a la calidad de la asistencia.

El presidente del Gobierno, Ángel Víctor Torres, ha admitido en público el problema y que tienen la solución «definitiva», una vez que el Cabildo de Gran Canaria ha cedido a Sanidad el antiguo Colegio Universitario de Las Palmas, el CULP. Para Torres es la solución «estructural», pues la idea es demoler el edificio y construir en la parcela, anexa al Insular, una extensión del centro hospitalario. «Es el gran proyecto de ampliación del complejo hospitalario, no tenemos más áreas para expandirnos. Desde hacía algunos años veníamos solicitando el CULP, que es un edificio del Cabildo que había cedido a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC)», explica la gerente del Insular Materno-Infantil, María Alejandra Torres.

En noviembre de 2020 el presidente del Cabildo grancanario, Antonio Morales, y el responsable de Sanidad, Blas Trujillo, anunciaron en una rueda de prensa en la puerta del CULP la cesión. En ese momento p retendían licitar las obras en 2021 para «finalizarla antes de que acabe la legislatura», en 2023, dijo Trujillo. Sanidad tenía previsto invertir en esta obra 20 millones de euros y el compromiso con el Cabildo era incluir un número de camas sociosanitarias para pacientes que esperan una ubicación definitiva en una residencia. Pero un año después de aquella rueda de prensa, todo sigue igual.

El procedimiento de cesión se alargó, afirma Torres. Pero tampoco hay fecha para el inicio de la demolición y las obras.

La idea del equipo del Insular siempre ha sido demolerlo porque «el proyecto que planteamos tiene planta bajo rasante y cuatro o cinco plantas por encima», explica Torres. «Todos los que conocemos la estructura del edificio, porque estudiamos allí, sabemos que no es aprovechable. La estructura que está construida nos iba a limitar mucho el futuro. Este es el proyecto más importante del Insular y si lo queremos hacer bien no podemos ir heredando una infraestructura que no responde a las necesidades».

Ahora se está redactando el pliego de demolición, de lo cual se encargan los servicios centrales de la Consejería. Y, mientras tanto, «en paralelo a la solicitud de ese proyecto de demolición desde Gerencia elaboramos los planes funcionales para determinar qué áreas y servicios se van a ubicar en ese nuevo edificio, los locales que necesitamos, las dimensiones y cual va a ser la distribución en las plantas y cómo dentro de cada planta vamos a distribuir cada servicio», lo cual se establece con la Dirección de Programas Asistenciales.

Tras estos trámites, «se sacará a concurso la redacción del proyecto y esperamos que sea el año que viene», añade la gerente.

Pero para ello hace falta dinero y en el anteproyecto de presupuestos de la Comunidad para 2022 solo vienen consignados 200.000 euros para el CULP. «Luego puede modificarse», dice la gerente, que alude a la inversión con fondos europeos, como los 50 millones que ahora se han destinado a la torre del Materno.

En cualquier caso, la solución «definitiva» y «estructural» tardará al menos dos años en materializarse ¿Qué medidas provisionales está adoptando el Insular para paliar el colapso? « Estamos buscando opciones intermedias. Vamos a reorganizar una planta de hospitalización, cambiar algunos locales y ganar una planta con 24 camas», afirma Torres, que recuerda que con el nuevo edificio y el traslado de algunos servicios, «va a liberar zonas del actual hospital insular y otros servicios que ahora están constreñidos podrán expandirse». Cabe recordar, añade, «este año hemos celebrado el 50 aniversario del hospital. Ha evolucionado la población y no solo en número, también afecta el envejecimiento, que provoca más patologías crónicas. Tenemos, además, la población flotante del sur de la isla, y desde el pasado año, la respuesta al covid que va a estar todavía un tiempo condicionando, además de la crisis migratoria».