El protocolo de acoso se activa dos veces: de un acuerdo a la no renovación de un docente

LUISA DEL ROSARIO GONZÁLEZ Las Palmas de Gran Canaria.

Entre 2018 y 2020 «ha habido un amplio número de consultas respecto a la aplicación del Protocolo para la detección, prevención y actuación en casos de acoso y actitudes sexistas. Pero solo se ha activado en dos ocasiones, afirmó ayer la responsable de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Sonia Mauricio. «En primer lugar, a partir de una denuncia presentada por la delegación de estudiantes de Ciencias Jurídicas a un profesor de dicha facultad en noviembre de 2018». Esta denuncia, añadió Mauricio, se remitió a inspección. «El contrato a tiempo parcial de dicho profesor no ha sido renovado y en la actualidad existe un recurso laboral», explicó durante la presentación de la memoria de la Unidad de Igualdad ayer en el claustro.

En segundo lugar, añadió, «hubo una denuncia de un estudiante de Veterinaria frente a un presunto acoso realizado por un estudiante y una estudiante de dicha facultad en marzo de 2019». Se envió a la inspección y «quedó resuelta de forma satisfactoria por ambas artes». Mauricio aprovechó para explicar las actividades que se habían realizado en Igualdad, y en las recomendaciones finales incluyó la necesidad de que su departamento cuente «con un presupuesto propio y personal administrativo vinculado a ella a tiempo completo», algo en lo que, en el turno de preguntas, el rector, Rafael Robaina, se mostró de acuerdo.