El papa Juan Pablo I, en una imagen de archivo.

El Papa aprueba la beatificación de Juan Pablo I

DARIO MENOR Corresponsal en Roma

Juan Pablo I será beato, el último escalón antes de llegar a la santidad. El Vaticano informó este miércoles de que el papa Francisco había firmado el decreto que reconoce el milagro atribuido a este Pontífice, bautizado con el nombre de Albino Luciani y fallecido en 1978 tras solo 33 días como obispo de Roma. Su beatificación, que todavía no tiene fecha, se producirá gracias a una curación milagrosa que habría tenido lugar el 23 de julio de 2011 gracias a su intercesión, según el proceso teológico-médico seguido por la Iglesia católica.

La protagonista es una niña argentina de 11 años enferma de una grave forma de encefalopatía para la que los médicos ya no tenían esperanzas de curación. La pequeña sufría numerosas crisis epilépticas diarias, entre otras afecciones, por lo que se encontraba ingresada en un centro médico. Fue precisamente el sacerdote de la parroquia a la que pertenece el hospital quien tomó la iniciativa de invocar al papa Luciani pidiendo su curación, según informó el Vaticano.

Con la beatificación de Juan Pablo I, el Vaticano da un paso más en la concesión del máximo reconocimiento eclesial para buena parte de los obispos de Roma que han guiado la Iglesia católica durante el siglo XX, especialmente tras el Concilio Vaticano II. En 2014, un año después de comenzar su pontificado, Francisco canonizó a Juan Pablo II y a Juan XXIII. Al sucesor de este último, Pablo VI, le tocó el turno en 2018 junto a Óscar Arnulfo Romero, el arzobispo salvadoreño asesinado en 1980 por un escuadrón armado de ultraderecha.

La repentina muerte del papa Luciani, cuando tenía 65 años y solo habían pasado 33 días desde su elección como papa, hizo que durante décadas surgieran todo tipo de teorías e interpretaciones fantasiosas acerca del fallecimiento. Los rumores quedaron acallados cuando, en noviembre de 2017, se publicó el libro 'Papa Luciani. Crónica de una muerte', escrito por Stefania Falasca, vicepostuladora de su causa de beatificación y canonización. Este volumen sacó a la luz el informe del médico pontificio que examinó el cadáver, Renato Buzzonetti, para quien la causa del fallecimiento fue una «cardiopatía isquémica», de la que «el infarto de miocardio es su más grave expresión». Buzzonetti aseguró en aquel documento que la de Luciani fue «una muerte imprevista y esta, por definición, es siempre natural».

Virtudes heroicas

Hace cuatro años Francisco ya proclamó las virtudes heroicas de Juan Pablo I, haciendo así que fuera considerado 'venerable' por la Iglesia católica. La causa de beatificación se abrió en 2003 y tiene como postulador a un hombre de peso durante la mayor parte del pontificado de Jorge Mario Bergoglio. Se trata del cardenal Beniamino Stella, prefecto de la Congregación para el Clero hasta el pasados mes de junio y muy ligado a la figura de Juan Pablo I, pues éste fue durante diez años su obispo en la diócesis de Vittorio Veneto, al norte de Italia.

«El verdadero perfil del papa Luciani es el de pastor del pueblo y catequista», recordaba Stella el año pasado. «Sabía presentar las verdades de la fe con símbolos, referencias a la vida cotidiana y, por medio de cuentos y palabras, era capaz de presentar verdaderamente la belleza a quien lo escuchaba». Además de su testimonio, el proceso de beatificación cuenta con la declaración de alrededor de 200 personas, entre ellas Benedicto XVI, lo que supone un caso único en la historia de las beatificaciones. «Tiene una importancia excepcional, pues es la primera vez que un Papa ofrece un testimonio directo sobre otro Papa», aseguró Falasca.