Imagen del primer sábado sin toque de queda en el barrio de Vegueta. / Arcadio Suárez

El ocio nocturno amplía su horario pero el baile sigue vetado en todos los niveles

Las islas estrenan hoy la norma que permite retrasar dos horas el cierre de bares de copas, discotecas y karaokes que exijan el certificado

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

El ocio nocturno canario estrena hoy el acuerdo del Gobierno regional que permite a bares de copas, discotecas y karaokes que exijan el certificado covid a sus trabajadores y clientes ampliar su horario hasta las 4 de la mañana en las islas en nivel 1 y 2, y hasta las 3 de la madrugada en la que estén en nivel 3.

La medida, publicada ayer en el Boletín Oficial de Canarias y que se revisará el 31 de octubre, permitirá a estos locales recobrar su horario habitual -salvo en Fuerteventura, que aún sigue en nivel 3-, pero mantiene en vigor el resto de las restricciones establecidas en el decreto ley de medidas sanitarias, que incluye la prohibición de bailar en todos los niveles de riesgo.

Según el acuerdo, los locales que quieran cerrar más tarde deberán exigir la acreditación de un resultado negativo en un test de coronavirus realizado 48 horas antes, o bien de haber recibido la pauta completa de vacunación contra la covid con más de 14 días de antelación o dentro de los 12 meses previos, o bien haber pasado la enfermedad entre los 11 y los 180 días previos.

La vigilancia del cumplimiento de este requisito recaerá en los agentes de las fuerzas del orden y en los inspectores de Salud Pública, según indicó el viconsejero canario de Presidencia, Antonio Olivera, quien confía en que los propios negocios apliquen la medida de forma escrupulosa.

«El sector se está jugando mucho. Hay voluntad de todas las partes de actuar con la máxima diligencia», indicó Olivera. El viceconsejero reconoció que la ampliación del horario del ocio nocturno es un «paso más hacia la normalización» y recordó que Canarias debe ser muy cauta en el control de la pandemia porque «se juega la recuperación económica» y la temporada turística.