Un lago en las dunas y brezos en el Teide

19/06/2019

Los impactos del cambio climático en Canarias ya se perciben con fenómenos como el afloramiento de microalgas, el aumentos de enfermedades como la ciguatera o el incremento del número de grandes incendios. Expertos de las dos universidades y técnicos del Gobierno analizan las perspectivas de futuro

Tal día como hoy pero hace 220 años llegaba a Tenerife el naturalista Alexander von Humboldt y dos días después ascendía al Teide. Si aquella excursión la realizara hoy registraría importantes variaciones en los pisos de vegetación que describió hace dos siglos. Uno de esos cambios sería que «más de una docena de especies han trepado la ladera» hasta situarse en altitudes más elevadas, explicó este martes José Luis Martín Esquivel, el que fuera director de la extinta Agencia Canaria de Cambio Climático y hoy coordinador del Parque Nacional del Teide. Ese, dijo, es uno de los impactos del cambio climático en Canarias: «Hoy los brezos, que son una especie típica del monteverde, está ya entrando en el parque nacional».

Pero no solo esa expansión altitudinal de la vegetación es lo que está provocando el cambio climático en las islas. Los impactos son muchos y variados, explicó ayer el también doctor en Biología durante su intervención en la jornada Perspectivas del Cambio Climático en Canarias organizadas por la Consejería de Política Territorial y Sostenibilidad. Por ejemplo, los 15 centímetros que ha subido el nivel del mar en el último siglo en Canarias y lo que ello supone. «Subirá hasta los 80 o 90 centímetros hasta final de siglo y entonces, dijo, ocurrirá lo que «los grandes temporales ya están dejando ver; ahora es raro, pero cada vez es más frecuente».

El futuro son crecidas del mar, inundaciones, destrozos de infraestructuras o una imagen como la de las Dunas de Maspalomas con un gran lago en medio y su charca «como si fuera el delta de un río». Eso ocurrirá cuando el nivel mar aumente, «pero ya ocurrió hace unos años durante un temporal», recordó.

Hay una docena de puntos en toda Canarias, indicó Martín Esquivel, donde la embestida del mar está ya marcando cuál será su futuro. También está señalando lo que ocurrirá el incremento de las temperaturas, que superan ya 1 grado centígrado durante las noches, sobre todo en zonas por encima de 2.000 metros. «Lo que está sucediendo arriba, donde se están dando cambios extraordinarios, va a suceder abajo», donde la situación, gracias al mar de nubes y a los alisios, se mantiene, aunque ya comienza a dar signos de cambio con, por ejemplo, el incremento en el número de grandes incendios o la meridionalización de la flora y la fauna.

El aumento de la temperatura del mar, que se sitúa ya en 24 grados, está provocando la acidificación de los océanos y la tropicalización de las especies, «ya hay cientos de especies nuevas aquí», dijo el biólogo, que advirtió además de la llegada de nuevas enfermedades, como la ciguatera, o de fenómenos como el afloramiento de microalgas. «Son situaciones nuevas que son impactantes pero que aún no son preocupantes», añadió Martín Esquivel.

Todos estos impactos están descritos en la publicación Cambio climático en Canarias y en los paneles Cambio Climático en Gráficas (su intención es que exponerlos en distintos ámbitos por todas las islas) que se presentó este martes y que se saldrán a la luz tras el verano, ambos coordinados por Martín Esquivel y María José Pérez y en cuya elaboración han participado los investigadores Javier Arístegui, Emilio Cuevas, Marcelino del Arco, Pedro Dorta, Abel López y Juana María González Mancebo.

Del impacto del cambio climático en la costa también hablaron el director de Grafcan, Juan Manuel Poveda, y su director técnico, Jorge Rosales, que están trabajando en el proyecto PIMA adapta costas-Canarias de localización y digitalización (en sistema GIS) de los puntos de la costa con mayor riesgo ante fenómenos climáticos y las zonas más vulnerables para generar mapas de riesgo. Han identificado 1.042 puntos que son, dicen, sensores climáticos en todas las islas a partir de los que generar esos mapas.

‘Plangio’

Además de las exposición de las propuestas de las distintas comisiones del Observatorio canario de cambio climático y del Comité de expertos para adaptar el archipiélago a los efectos del calentamiento global y de otros proyectos en los que se está trabajando en las islas, la jornada de ayer sirvió de marco para la presentación del Observatorio de cambio climático de la Macaronesia, un proyecto financiado por el programa Interreg-MAC (Madeira, Azores, Canarias) de la Unión Europea con más de 1,5 millones de euros.

El proyecto que este martes presentó la viceconsejera en funciones de Medio Ambiente, Blanca Pérez, es casi idéntico al que dirigirá el Cabildo de Gran Canaria, con una financiación similar a la del Gobierno y en el que colaborarán Mauritania, Senegal, Cabo Verde, Madeira y Canarias.

El Cabildo ofreció al Gobierno colaborar en el proyecto que presentó en la Cumbre de Marrakech en 2016, pero este lo rechazó para luego presentar el suyo, casi idéntico.

Si entonces el Ejecutivo de Fernando Clavijo le dio la espalda, poco después el propio presidente no dudó en boicoteó la instalación en Gran Canaria del primer centro de la ONU contra el cambio climático en España.