Canarias se marca el reto de subir un 350% el reciclado de residuos

27/02/2019

El Gobierno presenta el Pircan como un documento «de transición» para lograr «dar la vuelta a la gestión» de la basura en 10 años. El objetivo es llegar al 65% de recogida selectiva en 2030

El Gobierno de Canarias se ha propuesto «dar la vuelta a la gestión de los residuos» en la próxima década para alcanzar en el año 2030, como exige la normativa europea, que la recogida selectiva alcance el 65% del total de la basura que se genera en el archipiélago. Es decir, incrementar el reciclaje en un 350%, habida cuenta de que ahora, como reconoció este martes la consejera de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad, Nieves Lady Barreto, el porcentaje apenas llega al 18%.

Pasar del 18% de recogida selectiva al 65% es «el primer reto» del plan integral de residuos de Canarias (Pircan), que ayer se presentó en Santa Cruz de Tenerife. Un documento «de transición» que se encuentra en la última fase previa a su aprobación y que, entre otros aspectos, plantea la creación de un nuevo impuesto a la eliminación en vertedero de residuos.

Además, por primera vez, Canarias contará con un programa de prevención de residuos y también con un observatorio que tendrá la función, entre otras, de aportar al futuro sistema de gestión datos y estadística de calidad, una de las grandes debilidades del actual sistema, detectadas durante la elaboración del Pircan

El plan, que ahora se abre al proceso de información pública, se fundamenta en cinco ejes de actuación, siendo el segundo de ellos (maximizar la preparación para la reutilización y el reciclaje, incluida la fabricación de compost) el «eje clave del plan», según explicó Luis Cortázar, de GAIA Gestión Ambiental Integrada, empresa consultora que ha redactado el Pircan, porque será, dijo, el que «si toda la sociedad se convence» hará posible que en diez años la recogida selectiva de residuos llegue al 65%.

Los otros ejes buscan fomentar la prevención de producción de residuos; aumentar la valorización de productos y energías contenida en los residuos; minimizar la eliminación en vertedero y la afección ambiental de las instalaciones existentes; y, por último, mejorar la gobernanza, control de la gestión participación y comunicación en materia de residuos.

Para desarrollar el Pircan, Canarias cuenta con «un aliado», la Unión Europea (UE), que ya se ha comprometido a apoyar al archipiélago, además de con financiación, con la adaptación de la normativa comunitaria a las singularidades de las islas.

Impuesto y observatorio.

Nieves Lady Barreto, destaco lo «relevante» que es para Canarias plantear una gestión eficiente para que lo que llegue al vertedero sea «lo mínimo» y en la que los residuos se conviertan en un elemento generador de riqueza. Con esa idea, el futuro plan integral de residuos de Canarias (Pircan) se presenta como la base para que la Comunidad Autónoma comience a avanzar hacia la economía circular.

Y para que al vertedero llegue «lo mínimo», el Pircan propone una nueva figura impositiva de impuesto a la eliminación en vertedero que tiene, según explicó Luis Cortázar, de Gaia Gestión Ambiental Integrada, un doble objetivo: por un lado, desincentivar el vertido de los residuos: «Es la única manera de que no se produzca el residuo», dijo Cortázar. Por otro lado, el nuevo impuesto servirá para financiar el propio plan, que tiene una ficha financiera de 41,5 millones de euros, cantidad que, si se aprobara, el nuevo tributo, «podría verse incrementada».

Lo que no concretaron ni la consejera ni el responsable de la consultora que ha redactado el Pircan es cómo se materializará el nuevo arancel sobre los residuos. Tampoco si el plan contempla algún incentivo a la separación en origen, como ocurre en algunos países de la UE.

Economía circular

Para dar la vuelta a cómo entrar en la economía circular, el Pircan plantea que el vertido, como dijo la consejera, sea el punta de la pirámide, pero también apunta a medidas para reducir las afecciones medioambientales, aplicar el principio de «quien contamina, paga» y para aumentar la solidaridad entre islas en la gestión de los residuos, un aspecto que mira de manera especial a las islas verdes.

Y un aspecto importante para cerrar es círculo es poner fin a la falta de datos fiables, una de las debilidades detectadas, es la creación del observatorio canario de residuos, que garantizará estadísticas y datos real, vigilará que el desarrollo tecnológico que rodee a la gestión de residuos sea el adecuado, servirá de apoyo a las corporaciones locales e insulares para la adaptación de sus planes al Pircan y llevará a acabo «campañas agresivas» para sensibilizar y convencer a la sociedad de que «la bolsa de basura puede dar futuro a Canarias».

En el plan, dijo Cortázar, hay muchos «hay que» porque «hay que estudiar mucho, analizar mucho y tomar mucha decisiones».

Sin contenedor

Si el Pircan se cumple tal y como ayer se planteó, en una década se habrán reducido los residuos que produce cada canario, se estarán reciclando un 65% y se habrán reorientado todos los complejos ambientales de Canarias. Y aún así habrá entre un 25% y un 30% de residuos que «no podrán ir a ningún contenedor» porque no son un vertido ni habrá forma de reciclarlos. Para esos residuos el plan no propone «ninguna solución», reconoció Luis Cortázar, pero sí invita a conocerlos y a desarrollar tecnología para tratarlos, ver alternativas y costes y gestionarlos de manera, dijo, que no sean un lastre.