Los efectos de la crisis climática ya están aquí

25/11/2019

El calentamiento de una décima de grado por década, aumentos de 25 centímetros del nivel del mar, la acidificación de las aguas oceánicas y la pérdida de precipitaciones en noviembre, un mes tradicionalmente lluvioso, son factores que demuestran, según el biólogo José Luis Martín, que las previsiones teóricas sobre el cambio climático ya son "una realidad".

Así lo ha dicho este lunes durante la presentación del primer libro sobre las causas y los efectos del cambio climático en Canarias, una publicación que muestra cómo los modelos teóricos que preveían efectos adversos de la crisis climática en el archipiélago y en todo el mundo eran "correctos" e incluso "conservadores", porque la realidad es "peor".

"El calentamiento de una décima de grado aumenta a dos en cumbres como el Teide. Noviembre era uno de los meses más lluviosos del año, y ya ven cómo ha sido este mes: casi no ha llovido. Además, especies que eran raras ahora son abundantes y viceversa, y todo esto ya ocurre en todas las islas", ha insistido Martín.

"Cambio climático en Canarias. Impactos" analiza mediante gráficos e infografías "muy claras" los parámetros climáticos que ha experimentado el archipiélago en los últimos años y que han derivado, según las investigaciones, en una emergencia climática.

Una publicación que, según el consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el cambio climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, José Antonio Valbuena, se repartirá por librerías y por centros educativos de las islas para unas generaciones futuras que serán, a su juicio, quienes perciban las posibles mitigaciones de sus efectos.

Porque el consejero coincide con José Luis Martín en que los efectos en el archipiélago ya son una realidad "global" y "aterradora" que pueden encararse, eso sí, con medidas de mitigación para las generaciones futuras y de adaptación para las generaciones presentes.

Estas medidas deben ir "acompasadas" en el tiempo y complementarse porque, en su opinión, cuanto más rápido se avance en políticas de mitigación "más sencillas" serán las adaptaciones a medio plazo.

La alteración del tiempo global, no obstante, es especialmente preocupante en territorios fragmentados como Canarias, que son más "frágiles" y "vulnerables" que los continentales, según Valbuena, porque por ejemplo a las aves les resulta más complicado adaptarse a nuevos entornos.

"No nos queda más remedio que ir acostumbrándonos a que cada cierto tiempo, año a año, tengamos que convivir con los efectos más dantescos del cambio climático, como la elevación del nivel del mar, que ya no es previsión, sino que es un hecho contrastado", ha alertado.

Sin embargo, factores como estos, que "pueden ir a más" si no se aplican planes de mitigación impulsados por las administraciones públicas, no dependen exclusivamente de la acción de los ciudadanos canarios, sino de todo el mundo, ha lamentado Valbuena.

"Debemos adaptarnos. Reconocer qué efectos son climáticos y cuáles no lo son, y empezar a diseñar medidas teniendo en cuenta posibles efectos secundarios graves y las aplicaciones mediante ensayo y error", ha dicho el consejero.

Todo ello con vistas a que no se altere demasiado el día a día de los ciudadanos, a pesar de los necesarios cambios en los modos de vida que deberá hacer la población mundial, "lo que ahora se conoce como capacidad de resiliencia", ha apostillado.